miércoles, septiembre 27, 2006

Ausente de una celebración

El domingo pasado en la tarde, recibí una llamada en mi celular de un número desconocido. Habitualmente no respondo esos llamados (salvo en días hábiles o cuando sé que alguien va a contactarme, por ejemplo un instalador de servicios o algo por el estilo), pero esta vez decidí contestar. Me hablaba Susana Arriagada, una ex compañera del Liceo Manuel de Salas. Me costó un poco reconocer su voz. Ya han pasado veinte años. Sí, veinte años --pensaba yo-- que no la veo a ella ni a mucha gente de mi promoción. En realidad, no he vuelto a ver a nadie, salvo unas pocas personas. El motivo de la llamada era avisarme que la promoción '86 se reunirá este sábado a una cena para celebrar los veinte años. Tarde llegó el aviso, porque ese día tengo un trabajito (fotografiar un matrimonio), así que le expliqué la situación y me excusé de asistir. Me pidió mi casilla de email y terminó la conversación (no quise prolongarla más porque ella me contó que estaba encargada de ubicar a los compañeros de mi curso, y seguramente hizo o tendría que hacer varias llamadas a otras personas).
Me pregunto cómo consiguió mi número de celular... debí haberle preguntado, ahora me quedé metido. No me parece fácil ubicar personas después de veinte años, a pesar que la tarea debe haberse facilitado con ayudas como la de San Goooogle... Porque hace veinte años, ubicar a gente no vista en veinte años debe haber sido una aguja en un pajar...

Algo me dice que si tuvieron que pasar veinte años para que la promoción se organizara para verse, es dudoso que haya otra oportunidad. Por una parte, lamento no asistir porque no puedo negar que tengo curiosidad por saber cómo están hoy mi ex compañeros(as). Sólo tengo la imagen de hace veinte años, y no me cabe duda que me sorprendería ver el cambio en algunas personas. De seguro tomaría unas buenas fotografías. Pero por otra parte, quizás no tendría mucho de qué conversar con los participantes. En el Liceo no hice amigos (sólo eramos compañeros y punto). Una vez egresado, no mantuve contacto con nadie, salvo una persona, quien paradojalmente no egresó en 4to Medio porque había entrado a la Escuela de Aviación. Según me ha dicho, él tampoco asisitirá. Y pienso que los ausentes serán muchos más. La cuota para particpar son 20 grandes, suma no despreciable.

En fin, si me hubieran avisado con la debida anticipación, quizá habría aceptado. O al menos lo habría pensado. Cuando esté tomando fotografías de gente desconocida el sábado, creo que no podré dejar de pensar que en otro evento paralelo, también se estarán tomando fotografías pero de gente que conocí --unos más, otros menos-- y que formó parte de mi vida (desde afuera) por varios años.

jueves, septiembre 21, 2006

Día del trabajador radial

Hoy 21 de septiembre es el día del trabajador radial. Tradicionalmente en esta fecha, los trabajadores de las radios se juntaban para ir a un paseo y celebrar su día, dejando las emisoras apagadas, salvo una que quedaba de turno. Precisamente este efecto de encontrar el dial desierto me recordaba en qué día estábamos. Si la radio de turno no era de mi agrado, no me quedaba más remedio que recurrir a una cassette... así fue por varios años.
Sin embargo, en la década pasada (cuando se desordenó el dial), esa tradición comenzó a perderse, cortesía del típico pillo chileno: una radio que no estaba de turno decidió transmitir, aprovechando que los auditores la sintonizarían fácilmente en un dial tan silencioso. Naturalmente las demás radios tuvieron que seguirla para no quedar en desventaja, matando la tradición.

Fiestas patrias

Chile es muy especial para celebrar el aniversario patrio. Para comenzar, no es un día, sino dos. Pero el pueblo no le bastan dos; si los feriados caen justo el fin de semana ("la gran estafa"), entonces se toma el viernes, y si caen en la semana, los festejos pasan a cuatro o cinco días. Los estudiantes tienen una semana de vacaciones, y quienes laburamos, no tenemos una semana de vacaciones pero esa semana no se trabaja en forma normal... las oficinas andan a media máquina, sobre todo las estatales.
Y prepararse... el próximo año se vienen cinco días.

martes, septiembre 19, 2006

Mi primer notebook

Años atrás, cuando los computadores no estaban tan masificados como en la actualidad, yo decía que el sueño de todo computín era tener su propio computador. Fue mi sueño hasta que tuve mi primer PC, que me sirvió muchísimo para desarrollar mis trabajos universitarios.
Después tuve que cambiar la frase y decir que el sueño de todo computin es tener un notebook. Claro que ese sueño era más difícil que se hiciera realidad, ya que los computadores portátiles siempre fueron un objeto de lujo, solamente la gente rica los podía costear. Y aunque alguna vez pudiese reunir la plata para comprar uno, veía difícil justificar un gasto tan alto sólo por la comodidad de teclear en la cama o de no volver a cargar en el auto un gabinete y un monitor CRT si necesitaba el PC en otro lado.
Sin embargo, este año las cosas cambiaron. Los precios de los notebooks comenzaron a bajar, al punto que ya era posible PENSAR en comprar uno. Y me puse a meditar... que tener un notebook no es tanto lujo como creía, sino que es una herramienta que se le pude sacar mucho partido. Por ejemplo, podría cargar en él las fotos de mi negocio y llevarlas donde fuese necesario, incluso grabar un CD o DVD en terreno... también me atraía la idea de llevarlo a la pega y olvidarme del PC de la oficina que no le puedo instalar nada... en fin, me convencí que valía la pena y comencé a mirar si podía encontrar algo no muy caro pero que fuese buena máquina.
El empujón final en mi decisión vino de una oferta que hizo la tienda donde finalmente compré. Un descuento si compraba en cuotas, que cubría perfectamente los intereses y terminaba pagando un poco menos que el precio contado, y algunos obsequios como una impresora y el necesario maletín de transporte junto a algunos accesorios.

Y así me encuentro contento con mi nueva adquisición, que sólo espero no quede obsoleta muy rápido... porque en el mundo tecnológico, no hay que esperar muchos años para hacer un museo propio...

martes, septiembre 12, 2006

Cortesía del 11-s chileno

Ayer, cortesía del "11-s chileno", me fui a la casita una hora antes. Fue agradable volver a una hora en que todavía había luz diurna (aunque el día estaba cubierto), y sin la aglomeración de gente en las veredas ni en el paradero. Aunque no me libré del habitual taco vehicular y mi viaje tardó casi lo mismo que todos los días: una hora, incluyendo los trayectos a pie y la tediosa espera del único bus que me sirve. En fin, de todos modos fue bastante agradable salir antes y llegar a tomar un té con sandwich a la hora del té y no de noche.
Aunque recién es martes, ya sueño con que sea viernes y lleguen los días de fiesta, no tanto porque tenga pensado irme de farra o de paseo fuera de la ciudad, sino por el simple hecho de tener un fin de semana largo y desahogarme de la rutina laboral.

lunes, septiembre 11, 2006

Once de septiembre

Hoy, 11 de septiembre... y la historia de nunca acabar.
Me pregunto cuándo este día volverá a ser un día normal... Ya me tienen chatos por una parte los polítiqueros de la concertación, inventando ceremonias y marchas para elevar a categoría de semidios a un individuo que llevó al país al desastre. Y por otra, todos los estúpidos que les hacen caso y salen a la calle a causar destrozos y desórdenes, sólo por el gusto de hacer daño.
Demasiado chipe libre digo yo...

lunes, septiembre 04, 2006

Finalmente... cedí ante el dios mp3

Ayer oficialmente pasé a engrosar la lista de los poseedores de un reproductor portatil de mp3. Algo que no tendría mayor importancia para el común de la gente, pero para mí era distinto, porque siempre me resistí al mp3 hasta que el devenir de los acontecimientos me doblaron la mano.
Desde que lo conocí (1997), el formato mp3 no me gustó, debido a la mala calidad de sonido producto de la compresión. Al escuchar un mp3, se notaba que era un mp3 y no un wav ripeado del CD original. Algunas pistas de los CDs no quedaban bien en mp3 aunque se usara la "mejor calidad" posible. Y como yo sólo coleccionaba música y no era un tráficante, el mp3 no atraía mi interés. (Hasta pensé que jamás me interesarían.) Así fue por mucho tiempo.
Mi opinión fue cambiando en la medida en que los algoritmos de compresión fueron mejorando, aparecieron más modelos de reproductores, a precios más baratos y con mayor capacidad, pero quizá lo más importante, es que ahora también sirven para almacenar archivos. Entonces ya no es puramente un aparato para divertirse, sino una herramienta para sacarle provecho.
De modo que bienvenido reproductor de mp3... y espero haber hecho una buena elección.

viernes, septiembre 01, 2006

Septiembre

Hoy comienza Septiembre. Aunque el invierno todavía no se retira (la lluvia de anoche fue un recordatorio de aquello), al menos sicológicamente ya queda atrás. Y eso es un motivo de alegría para mí, pues el invierno significa resfríos, humedad, andar mojado por la lluvia, salir de casa y volver prácticamente de noche, y los días oscuros en general... Y un receso obligado de muchas actividades (entre ellas la foto y video).
La primavera es definitivamente mi época preferida del año. Los días cubiertos van dando paso a un sol radiante pero no caluroso, que invita a salir al aire libre.
Este año me propongo disfrutar más que otros años esta época. Espero lograrlo.

martes, agosto 29, 2006

Mis lápices

Yo no... pero estoy casi seguro que las primeras rayas que hice en un papel deben haber sido con lápices de cera.
Ya en el colegio, escribía con un lápiz mina, el famoso "Nº 2"... que había que sacarle punta en forma constante. Hacia 4º ó 5º básico, en un intento por desterrar al sacapuntas, recuerdo haber comprado un lápiz que usaba puntas de minas en soportes plásicos cónicos; uno usaba una punta hasta que se gastaba, la extraía, la metía en el otro extremo del lápiz, y aparecía una punta nueva. La primera punta era mula (de plástico), quizá porque los lápices venían a granel y las puntas podrían estropearse. Lamentablemente este sistema era ineficiente y harto más caro que un lápiz Nº 2 con su sacapuntas, así que no me compraron más de aquellos lápices (lamento no haber conservado uno, hoy sería verdaderamente "de culto").
Fue también en 4º ó 5º básico que empiezo a usar lápiz pasta (el famoso "BIC"), con punta gruesa y cubierta transparente. Típico era que se "reventaran" estos lápices, a veces en la camisa, con consecuencias desastrosas... También fue famoso el lápiz "Kilométrico" de Paper Mate.
En 7º descubro el PORTAMINAS, y para mi gran felicidad, le puedo decir adiós al odioso sacapuntas. Recuerdo cuando los portaminas se masificaron en el curso, había un compañero de clase sumamente pillo y tramposo, que para evitar que le pidieran minas prestadas, usaba un lápiz con mina de 0.3 mm (el tamaño estándar es 0.5).
Era típico recibir como obsequio un lápiz pasta "de lujo", por ejemplo un Parker Jotter. Pero no había gran diferencia en términos prácticos con el BIC de siempre, de modo que los usaba sólo en forma esporádica.
Por 3º medio trato de reemplazar el BIC por varios lápices a tinta con punta blanda, pero su elevado costo y corta duración me impidieron deshacerme del lápiz pasta.
Pasaron algunos años, y a principios de los '90 se puso de moda usar plumas con tinta en cartuchos desechables. La gente muy acostumbrada al lápiz pasta no se sentía cómoda con la pluma porque aquella se debe sostener en cierto ángulo para escribir; sin embargo, a diferencia del lápiz pasta, la pluma no se carga sobre el papel, simplemente se desliza. ¡Formidable! Quizá así desaparecería el dolor de mano que me daba después de escribir un rato cargando un lápiz. Me cambié a la pluma, aunque no me duraban mucho: la tinta se secaba en la punta y la pluma terminaba fallando para siempre.
El lápiz más lujoso que recibí fue una pluma "Harley Davidson", que usé algunos años, hasta que se fue tapando y actualmente la tengo retirada.
Cuando conocí a Rodrigo "Drupi" Mansilla, me gustaron los lápices Pilot de gel que usaba (la novedad de aquellos tiempos), y decidí empezar a usarlos.
Actualmente, mis lápices predilectos son un par de Parker Jotter, uno es portaminas, el otro es el típico lápiz pasta, pero ahora lo uso con un repuesto gel.

¿Y tú? ¿Te acuerdas de tus lápices?

jueves, agosto 17, 2006

Pasándose de listo

Una vez mi vieja llamó a un "maestro" dedicado a hacer trabajos con fierros para que pusiera unas protecciones en ventanas de la casa. No lo conocíamos; sólo habíamos visto un letrero que había puesto en una casa antigua de madera afectada por el paso del tiempo. Era un viejo chico de aspecto tan descuidado como la casa que habitaba, que encendió mis alarmas de individuo sospechoso. Hizo unos cálculos rápidos y pidió una cantidad de plata para comprar material. Le dimos el dinero y luego volvió con los fierros en un Ford destartalado. Para evitar sorpresas desagradables lo observé mientras hacía el trabajo. Se puso unas gafas que llamaron mi atención, pues los vidrios estaban severamente lastimados por alguna causa que no lograba comprender, y difícilmente alguien podría ver claro a través de ellos. Cuando comenzó a construir el enrejado, entendí: en vez de usar casco protector para soldador, este muñeco soldaba fierros frunciendo los ojos y usando los lentes como protectores oculares. Como era de esperar, el fundente salpicado en la soldadura se incrustaba en los vidrios, dejándolos cada vez más opacos.
(Para quienes jamás han soldado al arco, puedo contarles que la luz generada en el arco es tan nociva para la vista como mirar directo al sol, y fruncir los ojos no sirve de nada; además, el fundente que es salpicado alcanza rostro y manos del soldador y quema, porque está al rojo vivo, de modo que casco y guantes son equipo obligado.)
Una vez que terminó su trabajo, cobró material y obra de mano. Sin embargo, había bastante fierro no usado en el suelo, y el costo del material le pareció excesivo a mi vieja, quien le hizo medir los metros de fierro utilizado, encontrando que la cantidad comprada sobrepasaba con creces lo que realmente se necesitaba. Claramente el muñeco había tratado de engañarnos, haciéndonos gastar más dinero en material que él planeaba llevarse a su casa. Entonces restando el costo del material sobrante con los honorarios, quedó un resto de mil pesos que fue lo que le canceló mi vieja por el trabajo. El viejo comenzó a suplicar que le diéramos unas "luquitas más por lo menos", a lo cual mi vieja respondió tajantemente que lo pagado era lo justo que debía recibir, sin agregar que el muñeco era un estafador que en realidad no merecía ni un peso. Se tuvo que marchar sin decir nada más.

jueves, agosto 10, 2006

Veinte años

1986. Año en que egresé del liceo. Y este año se cumplen los veinte años.

Pensar que hace veinte años no había celulares, si tenías que comunicarte desde el establecimiento, había que usar el teléfono público. El pasaje escolar costaba 15 pesos. No había PCs (algunos afortunados tenían computadores Atari o Sinclair, pero más para jugar...), nadie siquiera soñaba con Internet, ni yo... había que hacer las tareas o los trabajos investigando en libros y escribiendo informes a mano o en la máquina de escribir. Habría sido impensable salir a protestar por tus derechos educativos, ni siquiera podías desafiar a un profe aunque tuvieses toda la razón. Hoy día hasta los asesinan porque los miraron feo. No había CATV, tenías que conformarte con los cuatro canales que había... por suerte tampoco había people meter así que la programación era bastante más decente que la actual. Tenía un televisor B/N en mi habitación y soñaba con uno en colores. También soñaba con un Betamax, y en mis sueños más superiores, con una videocámara. Tomaba fotos con una máquina formato 110 (porque una SLR era inalcanzable), pensando en cuánta plata necesitaría para pagar el revelado. Podía sintonizar varias radios y escuchar la buena música de los '80... ahora con suerte en dos radios puedes oír esas melodías. Si uno quería tener determinada canción tenía que comprar el vinilo o la cassette... si es que estaba a la venta. Uno sabía que las cassettes pirateadas se oían mal pero igual era mejor a no tener nada...

En esa época había delincuencia por cierto, pero no a los niveles de hoy... no tenías que vivir enrejado y con alarmas como ahora... donde ahora hay edificios había casas, no había que salir de la ciudad para encontrar áreas verdes y naturaleza. En primavera y verano se veían por el jardín lagartijas y libélulas, hoy desaparecidas por completo.
Hace veinte años el mundo era más humano, menos superficial, menos desquiciado... Hoy si no tienes el celular top o una digicam, estás out. Si necesitas auxilio médico y no tienes plata, te vas cortado no más. Si a una persona la dejan sin Internet o celular se desespera como si hubiese quedado sin agua o comida.

Veinte años de cambios positivos y negativos.
Me pregunto qué pasará en veinte años más. Aunque la verdad, preferiría no saberlo.

miércoles, agosto 02, 2006

Estropajo humano

Aunque últimamente casi no veo tele, anoche encendí un rato el receptor, me paseé por los canales nacionales y me detuve en el programa de Mega ("Cara y sello"), donde apareció Pilar Cox compartiendo con unos vagabundos que estaban atados a las cadenas de un vicio que antes vivió en carne propia la animadora: el alcoholismo.
En particular me impresionó ver a una mujer convertida en un estropajo humano, fétida y enferma, consumida a tal punto, que se negaba a ver a sus hijos o recibir ayuda ofrecida por una amiga de ella (una persona normal) sólo porque ésta (obviamente) no le ofrecía copete. En su mente enferma, solamente desfilaban imágenes de elementos cilíndricos de vidrio, llenas con un contenido espirituoso que hacen olvidar el frío, la miseria, el abandono, o la suciedad.
Fuerte programa sin duda.

lunes, julio 31, 2006

Necesidades creadas

Viendo en Teletrece una noticia sobre robo reiterado de cables en ciertos sectores de la ciudad (lectores de mis crónicas han vivido en carne propia el problema), una mujer afectada decía al periodista con cierta desesperacion: "me tienen que venir a reponer el servicio de inmediato porque yo NO puedo estar sin Internet, mi hija (colegiala) lo necesita".
A ver señora.... ¿No puede estar sin Internet porque su hija lo necesita? ¿Y para qué lo necesita? ¿Para chaetar?
Naturalmente, si uno tiene banda ancha y deja de tener el servicio por un par de días, es una molestia... pero no para aparecer en la tele exigiendo de esa forma... ¿Está chata que le roben los cables? Yo también (a pesar que no me afecta), pero no es tema que pueda manejar Ud. o yo (que el sistema judicial sea como forro es otro cuento). Si yo fuera Timofónica, ni me molesto en reponer cables... no cubro ese sector por razones de seguridad y punto. Mejor cámbiese a Internet inalámbrico y cierre el pico... Yo no tengo banda ancha en la casa y aunque me gustaría tener, no me quejo... debe ser porque aprendí a no crearme más necesidades de las que realmente importan. A Ud. señora, también le haría bien aprender aquello, sería menos esclava del sistema.
Cuando le roben el medidor del agua y la dejen sin el vital elemento, entonces quéjese...

lunes, julio 10, 2006

¡Patinando!

Hay muchas cosas en la vida que uno nunca alcanza a hacer (ya sea por falta de condiciones, de dinero, o simplemente por dejación). Algunas más importantes que otras.
Ayer tuve la ocasión de realizar una de esas cosas: patinar en hielo.
A decir verdad, jamás en mi vida me había puesto un par de patines (ni siquiera con ruedas), de modo que mi primer temor fue cómo mantener el equilibrio de pie con los patines puestos. Afortunadamente no tuve problemas pues las cuchillas no se resbalan en un piso "normal". Sin embargo, al entrar a la cancha, el roce entre cuchillas y hielo desapareció, y me vi obligado a tomarme con una mano de las barandas. Ahora sí corría riesgo de caerme si no me iba con cuidado.
Durante los primeros minutos me concentré en tratar de avanzar, al comienzo creí que no sería capaz de dejar de tomarme de la barra; pero a medida que lograba equilibrarme, comencé a alejarme del borde y desplazarme hacia los sectores centrales de la cancha. Debo haber hecho grandes esfuerzos porque sudé la gota gorda. Hacia el final de la hora que estuve en la pista, puedo decir que logré patinar, y con cero caídas.
Una bonita experiencia, que me gustó tanto que tengo ganas de repetir, ojalá en un futuro próximo, para tomar fotos (no quise llevar cámara esta primera vez por el temor a caerme).

martes, julio 04, 2006

Diagnóstico a la radio AM

Siempre he pensado que la radiodifusión en amplitud modulada (en Santiago al menos) está muy mal aprovechada. Algunos síntomas:

  1. Presencia de radios evangélicas (y en gran cantidad).
  2. Frecuencias asignadas a radios duplicadas (Agricultura, ex-Chilena, USACH, etc.)
  3. Mala programación en general.
Creo que hace falta urgentemente una limpieza general. No puede ser que en la noche, casi toda la mitad del dial esté infestada de radios evangélicas. Si hay dueños de emisoras que no tienen nada mejor que arrendar por dos pesos el tiempo radial a predicadores, entonces el MITT debería reconsiderar el otorgamiento de esas consesiones, y entregarlas a particulares que tengan un real proyecto de emisora radial. Lo mismo para las emisoras con presencia en ambas bandas: o se queda en AM o en FM, pero no ambas.
La banda AM, a pesar de verse afectada por ruidos e interferencias y de no permitir la emisión de audio en alta calidad, acoge perfectamente una emisora cuyo objetivo sean transmisiones de programas hablados. Además, tiene una gran ventaja sobre la FM: cubre grandes distancias, incluso fuera del país. Con un receptor decente, en la noche es posible escuchar varias emisoras de la Argentina.

Qué agradable sería encender el receptor y poder sintonizar emisiones con buenos programas de conversación, noticias, o música. Y pensar que perfectamente se podría hacer realidad.

jueves, junio 22, 2006

Solsticios

Ayer fue el Solsticio de Invierno. El día más corto del año. Y la noche más larga. Y por cierto, bastante fría.
Recuerdo que cuando niño entendía que la inclinación del eje terrestre producía las estaciones del año, pero no lograba entender por qué las estaciones iban cambiando entre hemisferios a medida que pasaba el año. Claro, en ese entonces no sabía nada de sistemas de referencia inerciales y creía que la Tierra "apuntaba" siempre hacia el Sol. Ahora, viendo estas imágenes, es posible apreciar por qué en esta época del año, California (incluso Alaska) amanecen casi a la par con nuestro país, y cuando oscurece en Europa, acá también ya está cayendo la noche.
En cambio, en el Solsticio de Verano, la cosa está mejor: amanece en Chile cuando todavía está oscuro en la costa este de USA, y se apaga el día casi al mismo tiempo que en California. Y por cierto, la temperatura es mucho más agradable... Aunque recién comienza el invierno, el consuelo consiste en saber que desde hoy el "embudo" de luz empieza a enancharse para este lado del mundo...

miércoles, junio 21, 2006

Cosas que valen la pena

Hay cosas que son sencillas de aprender y resultan ser más útiles de lo que la gente cree. Una de ellas es la dactilografía. Ahora que los computadores están presentes en todos lados, y todo el mundo tiene que usar teclados, saber teclear resulta muy conveniente, aunque hay gente que no lo considera así, porque tiene metida en la cabeza algunos mitos que es conveniente desterrar.
Mito #1: "Hay que hacer cursos para aprender a teclear con todos los dedos".
FALSO. Yo aprendí solo a dactilografiar, y en poco tiempo. Y es como aprender a manejar una bicicleta: no se olvida nunca, porque es una actividad mecánica (no hay que pensar cómo teclear, simplemente se teclea).
Mito #2: "No vale la pena aprender a dactilografiar, yo escribo rápido con dos dedos".
FALSO. Si bien es cierto hay gente que teclea rápido con dos dedos, siempre será más lento que escribir con nueve (sí... hay un dedo que no se usa en el dactilografiado correcto, adivine cuál...). Pero además, la gran ventaja consiste en que se vuelve innecesario mirar el teclado al escribir, evitando alternar la vista entre teclado y la pantalla (causa de muchos dolores de cabeza debido al cambio contínuo de enfoque).

Cosas que valen la pena...

viernes, junio 16, 2006

Doctor Chapatín

Algo que me emputece grandemente es ser atendido por un médico soberbio. Ayer fue el caso, cuando tenía hora para visitar a un tal doctor Ramírez. Pedí hora a las 13:15, para evitar solicitar permisos en la pega. Sabía que me iba a quedar sin almorzar, pero igual tendría alguna gota de tiempo para comer un sandwich o algo así. Eso pensaba yo... asumiendo que el tal doctor Ramírez atendería a la hora señalada. Pero no fue así. Vino a atenderme a las13:50, cuando yo ya estaba a punto de reventar. (No estoy en un consultorio... este es un centro médico privado --rasca, pero pagado.) Al entrar a su oficina, me encontré con un individuo de edad avanzada, de bigote y cabellos canos, muy similar al doctor Chapatín. Incluso me puse a escudriñar con la mirada la habitación por si encontraba una bolsa de papel. En vez de disculparse por atender con tanto atraso, el doctor Chapatín preguntó lo justo y necesario y se mostró casi todo el tiempo bastante inmutable.
Hay muchos médicos que actúan así: creen que por el hecho de atender tu salud y decirte lo que tienes que hacer en esa materia, están sobre ti y por tanto pueden darse la licencia de abusar.
Lamentablemente, en ese centro médico (Consalud), los médicos soberbios no son pocos... a mí ya me ha tocado comprobarlo antes y ahora.

lunes, junio 05, 2006

Esto es lo que nos espera con la bacheleta

Hoy en la TV local veo indignado a encapuchados tomándose las calles y rompiendo todo lo que encuentran a su paso, y los pacos dejando hacer... claro, si el gobierno en vez de actuar como debe, se limita a destituir a jefes policiales porque a una niña la agarraron del cabello o porque a otro le dieron un codazo. ¿Cuál es el mensaje? Que salgan a la calle y hagan tira y saqueen lo que quieran, total, para eso estamos en "democracia", y el gobierno cobra impuestos y además hay más plata del cobre con la cual se puede reponer lo destruido para que luego lo vuelvan a hacer tira. (Y ni hablar de los destrozos a nivel privado, el que caga, caga.)
Yo ya me temía que el gobierno bacheleto iba a ser un desastre, pero no pensé que habría que esperar menos de tres meses para verlo.

jueves, mayo 25, 2006

Tomando el Metro

El otro día, al salir del trabajo, hice un cambio en mi rutina de regreso a casa y tomé el Metro. Este medio de transporte no me sirve en la práctica porque la estación más cercana a mi casa debe estar a unas 12 cuadras por lo menos, aparte que el boleto es bastante más caro que uno de bus. Pero andaba con ganas de romper la rutina, y de conocer la línea cuatro. Además quería saber cuánto tiempo me tomaba en esta ruta, ya que es bueno tenerlo presente en caso que un día no pueda tomar el bus por cualquier razón.
Me gustó la nueva línea, los vagones son bastante suaves para ser tren convencional (sin ruedas neumáticas). Pero por sobre todo, rápido: unos 20 min desde que salí de la oficina hasta llegar a la estación, más diez min para pasar a comprar una bebida al Líder. Las 12 cuadras las cubrí en unos 30 min a paso constante. Conclusión: me tardo lo mismo en bus caminando cuatro cuadras que en metro caminando doce.
Si el Metro estuviese combinado con los buses, podría hacer entre 30 a 40 min desde la oficina a la casa con cuatro cuadras a pie. Sería estupendo. Esa es la promesa del Transantiago, que dudo se concrete.