
Hace tiempo que no iba al Star y lo echaba de menos... el grato ambiente, el mullido sofá, la música agradable, y la cordial atención de las baristas... también echaba de menos con quién ir, porque alguien que no es cafetero no se siente en plenitud allí... En fin, siempre pensaba en cuándo iría pero sin concretar nada, hasta que finalmente fijé una fecha y llegó el gran día, el sábado recién pasado.

Al principio el local no estaba muy lleno, aunque el día era feo y frío. Pero al poco rato comenzó a llegar una verdadera invasión oriental: un grupo de jóvenes de razgos asiáticos que poco a poco llenaron el segundo piso.
Durante el apogeo de esta invasión, aparecieron dos baristas y en medio del grupo, comenzaron a dar una pequeña clase sobre los tipos de café, mientras servían unas muestras de los mismos.

Fue tan grato el ambiente que la hora se pasó volando, más rápido de lo que imaginaba. Creo que ya sé dónde voy a celebrar mi cumpleaños. ¿Adivina Ud?
Una tarde muy agradable, como siempre en el Star. Un paseo que hay que repetir, esta vez sin dejar pasar tanto tiempo.
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