Mostrando las entradas con la etiqueta cámara. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta cámara. Mostrar todas las entradas

martes, septiembre 04, 2007

Yo como camarógrafo

Uno de los inventos que más me han maravillado es la videograbación. Uno puede evocar el pasado viendo fotografías, pero otra cosa es revivir las acciones de seres queridos o amistades, o de uno mismo.
En general, la gente que posee videocámara, sólo la usa para grabar eventos muy especiales, como bodas, cumpleaños, graduaciones, algún viaje exótico, etc. El resto del tiempo la máquina permanece guardada, porque registrar fragmentos del diario vivir (de adultos) parece ser poco llamativo. Sin embargo, a medida que pasa el tiempo, esas grabaciones van adquiriendo valor, y ni hablar si en ellas aparece gente que ya no está en este mundo.
Por esta razón, en cuanto pude hacerlo (hace cinco años), financié la compra de mi primera (y hasta ahora única) videocámara. Y me inicié, primero como camarógrafo, y en los últimos dos años, como editor.
Manipular una videocámara moderna es muy sencillo. Sólo se debe encuadrar y presionar un mismo botón de inicio y parada. Actualmente, la mayoría de las cámaras fotográficas compactas digitales también son capaces de capturar video. Incluso hay modelos de celulares que efectuan esta labor, aunque los resultados son más bien pobres, pero graban.

martes, julio 03, 2007

Digicams 3. La ventaja digital.

Con mi cámara Cybershot de 2001 comenzó de verdad mi hobby fotográfico. Aunque la máquina tenía las típicas limitaciones de las cámaras compactas, la calidad de las fotos era bastante buena (y hasta maravillosa si comparaba con la perdida Minolta 110).
Recuerdo que compré esta máquina justo el día cumpleaños de mi señora madre... de la tienda me fui rápidamente a la casa para preparar la máquina y usarla enseguida en el evento que se desarrollaba.
Con esta digicam por primera vez tomé fotos sin tener que preocuparme por tener plata para comprar rollos o revelarlos. Simplemente tomé todas las fotos que quise. Busqué en Internet cuanto recurso pude respecto a la fotografía. Aprendí técnicas (y las puse en práctica de inmediato), leí lecciones de fotógrafos, en definitiva me perfeccioné. Haber hecho lo mismo con una máquina convencional habría significado, aparte de contar con una bolsa de plata, una gran paciencia (tener que esperar a acabar un rollo y enviarlo a revelar para poder ver cómo quedó la primera foto...) La ventaja de poder ver enseguida la foto tomada con una digicam es impagable, creo que es el mejor feedback para engancharse con este hobby.
Y por cierto... si necesitas servicios fotográficos... tratar aquí. Hasta tengo un web ad-hoc.

lunes, julio 02, 2007

Efímeras vidas de las digicams

Las cámaras fotográficas digitales (digicams) son el mejor ejemplo de lo rápido que avanza la tecnología. Si compras el modelo más reciente hoy, en un año (¡o incluso menos!) ya está desplazada por nuevos modelos; en dos años podríamos decir que está obsoleta; en tres, ya hay que pensar en jubilarla... ni siquiera hay que esperar a que falle para pensar en cambiarla.
En cambio, las buenas máquinas de rollo, que usaba nuestro padre, o nuestro abuelo, siguen igual de vigentes, y podrían usarlas nuestros hijos o nietos.
En 2001 compré mi primera digicam... de UN megapixel, y con una diminuta pantalla de una pulgada aprox. Me costó $280,000. Estuve en la gran duda, ya que con ese dinero (bastante para mí) podría haberme hecho de una buena SLR... pero había que entrar en el mundo digital... y la posibilidad de tomar una foto y mandarla altiro por email, era difícil de ignorar, sobre todo porque en esos días viajaba al extranjero.
Hoy en 2007, con suerte alguien (coleccionista) me daría $10,000 por mi joyita. La jubile hace dos años. El otro día la encendí; funciona perfectamente. Pero está obsoleta. Ha vuelto a un cajón donde la acompañan otros viejos objetos retirados.
Las cámaras más baratas hoy son de 5 megapixeles, tienen pantallas de dos pulgadas, y valen menos de $100,000... Así avanza la tecnología. Hoy, hasta con el teléfono se puede tomar una foto. Tuvimos que llegar al siglo XXI para creerlo.