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martes, agosto 07, 2007

Televisión II

Con pocos años de funcionamiento, los dos Alba sufrieron de un agotamiento de la pantalla, y la imagen desplegada era cada vez más débil, casi al punto de que casi no se podía distinguir nada. En 1984 fueron recambiadas y podría decir que fue una resurrección de ambos televisores.
A principios de 1987 conseguí que me compraran un TV portátil, de 4", blanco y negro, pero con sintonizador similar a una radio y con banda UHF (en ese tiempo costó 20 mil; hoy por 10 mil se puede comprar uno similar).
Ese mismo año, gracias al dinero obtenido en un concurso (teníamos suerte con los sorteos), compré mi primer televisor, un Sony de 14", en colores naturalmente, y con telemando. $120.000 de aquel tiempo. Pero la calidad de la imagen era notablemente superior. Disfruté mucho este televisor, hasta que lo vendí en 1995.
En 1989 mi felicidad se completa al adquirir un videograbador JVC. Podía ver y grabar programas a mi entero gusto.
Posteriormente en 1995, ya ganando mis primeros pesos, le regalé a mi señora madre un TV de 21". En ese tiempo costaban casi $200.000, mientras que los de 14" ya habían bajado a unos 80 mil. Tanto me gustó este televisor, que al poco tiempo compré uno para mí. El viejo Tatung tuvo que ser vendido en poco dinero. Los Alba, nuevamente agotados, ya los había vendido mi madre, también a precio de huevo.
Finalmente en 2000, adquirí un TV de 25", que es el que uso en la actualidad. Los receptores de 21" comenzaron a evidenciar fallas; uno de ellos se lo vendí muy barato a un "maestro" chasquilla, y el otro todavía lo tiene mi madre. En poco tiempo más espero dejarle el mío, y ahí veré qué hago... si me decido por un LCD o plasma, o espero por un TV de alta definición.

Televisión I

Mi relación con la televisión es bastante estrecha, pues fue una de mis principales distracciones desde siempre (como debe haber sido para todo el mundo).
En mi casa había un televisor Geloso, a válvulas ("tubos"), ignoro las dimensiones pero era "grande", del cual casi no tengo recuerdos... salvo del día en que lo vendieron, y yo debo haber tenido unos cinco o seis años. Para entonces ya evidenciaba fallas de funcionamiento, lo que me hace pensar que debe haber sido un aparato de la época del Mundial de 1962 o de esos años.
En reemplazo del Geloso, se compraron dos televisores IRT Alba transistorizados de 12", que significaron un gran cambio, porque ahora podíamos ver programas diferentes a la misma hora. Uno en el dormitorio de mis padres y otro en el living de la casa.
Mi recuerdo más lejano de ver televisión son imágenes de un desfile militar... y mi cara de asombro a ver las misma imágnes aunque cambiara de canal (girando la típica perilla selectora de canales que la juventud de hoy no conoce ni en fotos...).
Hacia fines de los '70 y principios de los '80, yo veía cómo el resto de la gente comenzaba a comprar televisores a color, y nosotros no. Claro, en ese tiempo el acceso a un receptor en colores era bastante más restringido que en la actualidad, y mi familia no tenía grandes ingresos de plata y la verdad, no estaba muy interesada en un TV en colores.
En 1982, mis padres participaron en un concurso de un matinal de TV de aquel tiempo, y ganaron un televisor en colores. No lo podía creer. Recuerdo que esperaba impaciente el momento de ir a buscar el premio. Cuando abrimos la caja, me sorprendió ver una pantalla bastante diminuta (9") de un televisor Tatung Dynamic, más profundo que alto o ancho, pero eso no importaba, con tal de poder ver por fin una imagen que no fuese en grises.
Como ahora teníamos tres televisores en casa, uno de los Alba pudo quedar en mi dormitorio. El Tatung permaneció en el living-comedor, pues era costumbre ver tele al almuerzo o la cena.
A veces cuando se emitía alguna película (generalmente en la noche) que me interesaba especialmente, me llevaba el Tatung a mi dormitorio.