A veces ocurre que concurro a una tienda a realizar una compra puntual, y termino llevándome algo que no había comprado de no haber hecho la visita. Ayer me pasó esto. Iba a ver repisas y estructuras afines, y unos veladores, y terminé comprando una lámpara + una lámpara LED.
Hace tiempo que le había echado el ojo a un foco LED del tamaño de una lámpara halógena dicroica, pero de sólo 1 W. En el Homecenter cercano a mi casa no la tenían disponible, así que tenía medio olvidado el asunto. Sin embargo, ayer fui al local de Las Condes, y sí había de estas lámparas a la venta. No son nada de baratas... Cada una vale casi cinco lucas. Me acordé cuando compré mi primera ampolleta de bajo consumo, por allá por 1990... costaban unos $7.000 de la época. Pero me dije: "de aquí a que vuelva a este local, quizás cuándo, y no será un viaje especial por una ampolleta". De modo que la eché al carro. Y encontré una bonita lámpara de pedestal donde colocarla.
Para ser una lámpara de apenas 1 W, ilumina bastante. Perfecta para un velador o escritorio, cuando es preferible una iluminación suave. Sin embargo la luz que generan estos LEDs no es amarilla como las ampolletas incandescentes, ni blanca como los tubos fluorescentes. Es un blanco azulado, como ese de las fotos lunares.
Yo creo que en un futuro cercano, vamos a ir viendo más de estas lámparas para iliminar nuestras casas. Así como las ampolletas de bajo consumo aparecieron a un precio muy alto y ahora hay en gran cantidad y con precios bastante bajos.
lunes, julio 23, 2007
miércoles, julio 18, 2007
La navaja Victorinox
Desde pequeño que veo y oigo hablar de las famosas navajas Victorinox... "La navaja original del ejército suizo"... Recuerdo que las veía en vitrinas de librerías, como objetos de lujo más que objetos prácticos. Comprar una lo veía como darse el gusto de comprar un perfume o una linterna Maglite.Nunca me interesé en tener una porque no son baratas y bueno, tampoco fui aficionado a hacer excursiones o actividades al aire libre (donde suponía tendrían bastante uso).
Sin embargo, el año pasado, después de visitar algunos sitios web relacionados con la fábrica Victorinox y sus productos, decidí darme el gusto, y busqué un modelo intermedio (ni muy caro, ni muy aparatoso). Debo reconocer que fue buena compra. Un producto muy bien hecho (a diferencia de las imitaciones chinas). Y me sacado de más de algún apuro. Con razón la usa el ejército suizo, también podría usarla el chileno.
viernes, julio 06, 2007
"No hay mal que por bien no venga"...
A veces cuando comento que me ha ocurrido algo malo o desagradable, alguien dice "no hay mal que por bien no venga", y pienso que se trata de un consuelo barato. Pero ayer comprobé que este refrán tiene mucho de cierto.
Hace dos días noté que un neumático de mi auto estaba un poco desinflado... lo cual no es muy raro, ya que cuando controlo la presión de las ruedas, la pérdida de aire no es pareja. Sin embargo, esta vez la rueda sospechosa tenía muy poca presión. Pues bien, inflé todas las ruedas y partí a mis obligaciones diarias.
Anoche manejando rumbo a mi casa, noté que la dirección se inclinaba hacia el lado de la rueda sospechosa... claro indicio que estaba nuevamente con problemas. Pasé a verificar la presión, y no sólo noté que casi no tenía aire, sino que divisé algo clavado en el neumático... ¡había pinchado la rueda y no me había dado cuenta! (Primer pinchazo en siete años que tengo este auto.) Estaba a dos cuadras de la casa, así que decidí ir allá para cambiar la rueda.
Será algo rápido --pensé-- pues he cambiado ruedas en otros autos, así que sé manipular gatas y llaves de tuercas. Pero cuando traté de aflojar las tuercas, sólo cedieron dos... las otras estaban demasiado apretadas, y la herramienta no me servía. Comenzé a despotricar. Había llovido en el día y el pavimento estaba mojado, pero por suerte en ese momento no precipitaba y tampoco hacía mucho frío, de modo que pudo haber sido peor. Y pudo haber sido realmente mucho peor, si esto me pasa en plena calle... Decidí callarme y volver a la gasolinera, antes que se desinflara la rueda. Pedí ayuda a los empleados... tampoco pudieron soltarla. Ya me invadía la desesperación. Por fortuna, ellos me indicaron que había una vulcanización a la vuelta, así que me dirigí allí enseguida. El hombre sacó la rueda con una llave de cruz (ya me daba cuenta que la herramienta del auto no era la más indicada: con la cruz se puede aplicar un torque efectivo). Las tuercas estaban tan apretadas que crujieron al soltarse. (Y pensar que siempre he llevado este vehículo al servicio del importador, pensando que era lo más seguro y pagando precio de oro...)
Al desmontar el neumático, brilló un gran tornillo incrustado en una ranura. Con una destreza sorprendente, el empleado reparó el neumático, lo montó, lo infló, y colocó la rueda. Problema resuelto. Y sólo $2.000. (Un hombre honesto... porque habría sido fácil aprovecharse de la emergencia y cobrarme bastante más.)
Cuando venía de regreso a casa, pensé: si hubiese podido aflojar yo mismo las tuercas, no habría descubierto esta vulcanización y me habría dormido con un problema pendiente. "No hay mal que por bien no venga". Gracias a este incidente, descubrí que necesito otra herramienta en el auto para cambiar ruedas, en caso que alguna vez vuelva a pinchar, pero lejos de un servicio.
"No hay mal que por bien no venga".
Hace dos días noté que un neumático de mi auto estaba un poco desinflado... lo cual no es muy raro, ya que cuando controlo la presión de las ruedas, la pérdida de aire no es pareja. Sin embargo, esta vez la rueda sospechosa tenía muy poca presión. Pues bien, inflé todas las ruedas y partí a mis obligaciones diarias.
Anoche manejando rumbo a mi casa, noté que la dirección se inclinaba hacia el lado de la rueda sospechosa... claro indicio que estaba nuevamente con problemas. Pasé a verificar la presión, y no sólo noté que casi no tenía aire, sino que divisé algo clavado en el neumático... ¡había pinchado la rueda y no me había dado cuenta! (Primer pinchazo en siete años que tengo este auto.) Estaba a dos cuadras de la casa, así que decidí ir allá para cambiar la rueda.
Será algo rápido --pensé-- pues he cambiado ruedas en otros autos, así que sé manipular gatas y llaves de tuercas. Pero cuando traté de aflojar las tuercas, sólo cedieron dos... las otras estaban demasiado apretadas, y la herramienta no me servía. Comenzé a despotricar. Había llovido en el día y el pavimento estaba mojado, pero por suerte en ese momento no precipitaba y tampoco hacía mucho frío, de modo que pudo haber sido peor. Y pudo haber sido realmente mucho peor, si esto me pasa en plena calle... Decidí callarme y volver a la gasolinera, antes que se desinflara la rueda. Pedí ayuda a los empleados... tampoco pudieron soltarla. Ya me invadía la desesperación. Por fortuna, ellos me indicaron que había una vulcanización a la vuelta, así que me dirigí allí enseguida. El hombre sacó la rueda con una llave de cruz (ya me daba cuenta que la herramienta del auto no era la más indicada: con la cruz se puede aplicar un torque efectivo). Las tuercas estaban tan apretadas que crujieron al soltarse. (Y pensar que siempre he llevado este vehículo al servicio del importador, pensando que era lo más seguro y pagando precio de oro...)
Al desmontar el neumático, brilló un gran tornillo incrustado en una ranura. Con una destreza sorprendente, el empleado reparó el neumático, lo montó, lo infló, y colocó la rueda. Problema resuelto. Y sólo $2.000. (Un hombre honesto... porque habría sido fácil aprovecharse de la emergencia y cobrarme bastante más.)
Cuando venía de regreso a casa, pensé: si hubiese podido aflojar yo mismo las tuercas, no habría descubierto esta vulcanización y me habría dormido con un problema pendiente. "No hay mal que por bien no venga". Gracias a este incidente, descubrí que necesito otra herramienta en el auto para cambiar ruedas, en caso que alguna vez vuelva a pinchar, pero lejos de un servicio.
"No hay mal que por bien no venga".
martes, julio 03, 2007
Digicams 3. La ventaja digital.
Con mi cámara Cybershot de 2001 comenzó de verdad mi hobby fotográfico. Aunque la máquina tenía las típicas limitaciones de las cámaras compactas, la calidad de las fotos era bastante buena (y hasta maravillosa si comparaba con la perdida Minolta 110).
Recuerdo que compré esta máquina justo el día cumpleaños de mi señora madre... de la tienda me fui rápidamente a la casa para preparar la máquina y usarla enseguida en el evento que se desarrollaba.
Con esta digicam por primera vez tomé fotos sin tener que preocuparme por tener plata para comprar rollos o revelarlos. Simplemente tomé todas las fotos que quise. Busqué en Internet cuanto recurso pude respecto a la fotografía. Aprendí técnicas (y las puse en práctica de inmediato), leí lecciones de fotógrafos, en definitiva me perfeccioné. Haber hecho lo mismo con una máquina convencional habría significado, aparte de contar con una bolsa de plata, una gran paciencia (tener que esperar a acabar un rollo y enviarlo a revelar para poder ver cómo quedó la primera foto...) La ventaja de poder ver enseguida la foto tomada con una digicam es impagable, creo que es el mejor feedback para engancharse con este hobby.
Y por cierto... si necesitas servicios fotográficos... tratar aquí. Hasta tengo un web ad-hoc.
Recuerdo que compré esta máquina justo el día cumpleaños de mi señora madre... de la tienda me fui rápidamente a la casa para preparar la máquina y usarla enseguida en el evento que se desarrollaba.
Con esta digicam por primera vez tomé fotos sin tener que preocuparme por tener plata para comprar rollos o revelarlos. Simplemente tomé todas las fotos que quise. Busqué en Internet cuanto recurso pude respecto a la fotografía. Aprendí técnicas (y las puse en práctica de inmediato), leí lecciones de fotógrafos, en definitiva me perfeccioné. Haber hecho lo mismo con una máquina convencional habría significado, aparte de contar con una bolsa de plata, una gran paciencia (tener que esperar a acabar un rollo y enviarlo a revelar para poder ver cómo quedó la primera foto...) La ventaja de poder ver enseguida la foto tomada con una digicam es impagable, creo que es el mejor feedback para engancharse con este hobby.
Y por cierto... si necesitas servicios fotográficos... tratar aquí. Hasta tengo un web ad-hoc.
Digicams 2. La herencia analógica.
Antes de entrar al mundo de la foto digital, mi experiencia como aficionado había sido escasa. Para aprender fotografía (y posteriormente para cultivar el hobby), hay que sacar muchas fotos... y eso significa muchos rollos de película, muchos revelados, y bastante plata (que no tenía). Tampoco tenía cámara decente. (Sólo una máquina formato 126 que recibí cuando tenía 6 años... todavía la conservo... en un closet. Y supongo que todavía funciona.) Para viajes y eventos especiales, usaba una cámara formato 110 de mi padre. La calidad de las fotos era malita, pero la máquina al menos tenía flash electrónico (no como la otra, que usaba unos cubos desechables que servían para cuatro fotos...) Mi máxima aspiración era tener una cámara SLR, pero eran palabras mayores (de plata). Y persistía el problema de cómo financiar los films y los revelados...
En 1990 estuve a punto de comprar un equipo fotográfico Canon (aprovechando un viaje a Iquique)... pero finalmente compré otras cosas. En 1991 nos robaron en la casa, y entre lo perdido estuvo la cámara fotográfica (si hubiese comprado la Canon, de seguro también desaparece, y eso me habría dolido más). Dos años después, me regalaron una compacta de 35 mm, que me sirvió para las escasas instantáneas que tomé en el resto del siglo XX, hasta que se estropeó.
Pasaron los años, y en 2000, nuevamente estuve a punto de comprar una cámara fotográfica (ya estaba trabajando, ganaba mi plata, e iba a viajar al extranjero). Finalmente no viajé y decidí ahorrar plata para comprarme un auto.
Como dicen por ahí, la tercera es la vencida. La inspiración fue esta vez mi 1/2 naranja, fotógrafa. En 2004 ya tenía mi digicam, había ganado experiencia fotográfica, pero seguía siendo una cámara compacta --y tenía sus limitaciones. De modo que compré una Nikon SLR, usada, pero muy bien cuidada (nueva me costaba cuatro veces más).
El último paso (hasta ahora) lo di en 2005, con la Nikon D50, una SLR digital. Me dolió pagar lo que valía, pero ha valido la pena: me ha permitido ofrecer servicios profesionales de fotografía (fotos en matrimonios). Así que ya no importa si queda obsoleta... me ha dejado sus buenas monedas.
En 1990 estuve a punto de comprar un equipo fotográfico Canon (aprovechando un viaje a Iquique)... pero finalmente compré otras cosas. En 1991 nos robaron en la casa, y entre lo perdido estuvo la cámara fotográfica (si hubiese comprado la Canon, de seguro también desaparece, y eso me habría dolido más). Dos años después, me regalaron una compacta de 35 mm, que me sirvió para las escasas instantáneas que tomé en el resto del siglo XX, hasta que se estropeó.
Pasaron los años, y en 2000, nuevamente estuve a punto de comprar una cámara fotográfica (ya estaba trabajando, ganaba mi plata, e iba a viajar al extranjero). Finalmente no viajé y decidí ahorrar plata para comprarme un auto.
Como dicen por ahí, la tercera es la vencida. La inspiración fue esta vez mi 1/2 naranja, fotógrafa. En 2004 ya tenía mi digicam, había ganado experiencia fotográfica, pero seguía siendo una cámara compacta --y tenía sus limitaciones. De modo que compré una Nikon SLR, usada, pero muy bien cuidada (nueva me costaba cuatro veces más).
El último paso (hasta ahora) lo di en 2005, con la Nikon D50, una SLR digital. Me dolió pagar lo que valía, pero ha valido la pena: me ha permitido ofrecer servicios profesionales de fotografía (fotos en matrimonios). Así que ya no importa si queda obsoleta... me ha dejado sus buenas monedas.
lunes, julio 02, 2007
Efímeras vidas de las digicams
Las cámaras fotográficas digitales (digicams) son el mejor ejemplo de lo rápido que avanza la tecnología. Si compras el modelo más reciente hoy, en un año (¡o incluso menos!) ya está desplazada por nuevos modelos; en dos años podríamos decir que está obsoleta; en tres, ya hay que pensar en jubilarla... ni siquiera hay que esperar a que falle para pensar en cambiarla.
En cambio, las buenas máquinas de rollo, que usaba nuestro padre, o nuestro abuelo, siguen igual de vigentes, y podrían usarlas nuestros hijos o nietos.
En 2001 compré mi primera digicam... de UN megapixel, y con una diminuta pantalla de una pulgada aprox. Me costó $280,000. Estuve en la gran duda, ya que con ese dinero (bastante para mí) podría haberme hecho de una buena SLR... pero había que entrar en el mundo digital... y la posibilidad de tomar una foto y mandarla altiro por email, era difícil de ignorar, sobre todo porque en esos días viajaba al extranjero.
Hoy en 2007, con suerte alguien (coleccionista) me daría $10,000 por mi joyita. La jubile hace dos años. El otro día la encendí; funciona perfectamente. Pero está obsoleta. Ha vuelto a un cajón donde la acompañan otros viejos objetos retirados.
Las cámaras más baratas hoy son de 5 megapixeles, tienen pantallas de dos pulgadas, y valen menos de $100,000... Así avanza la tecnología. Hoy, hasta con el teléfono se puede tomar una foto. Tuvimos que llegar al siglo XXI para creerlo.
En cambio, las buenas máquinas de rollo, que usaba nuestro padre, o nuestro abuelo, siguen igual de vigentes, y podrían usarlas nuestros hijos o nietos.
En 2001 compré mi primera digicam... de UN megapixel, y con una diminuta pantalla de una pulgada aprox. Me costó $280,000. Estuve en la gran duda, ya que con ese dinero (bastante para mí) podría haberme hecho de una buena SLR... pero había que entrar en el mundo digital... y la posibilidad de tomar una foto y mandarla altiro por email, era difícil de ignorar, sobre todo porque en esos días viajaba al extranjero.
Hoy en 2007, con suerte alguien (coleccionista) me daría $10,000 por mi joyita. La jubile hace dos años. El otro día la encendí; funciona perfectamente. Pero está obsoleta. Ha vuelto a un cajón donde la acompañan otros viejos objetos retirados.
Las cámaras más baratas hoy son de 5 megapixeles, tienen pantallas de dos pulgadas, y valen menos de $100,000... Así avanza la tecnología. Hoy, hasta con el teléfono se puede tomar una foto. Tuvimos que llegar al siglo XXI para creerlo.
lunes, junio 25, 2007
Sacarach
Noticia del momento ha sido la captura del pederasta Sacarach en Brasil. (Ojo, que no es correcto decir "pedófilo"; la palabra es pederasta, de quien comete pederastia, esto es, abuso sexual con niños, que es lo que cometió este individuo --entre otros delitos.)
Realmente me cuesta entender cómo a este bellaco lo dejaron en libertad (en la "casa de acogida") en vez de dejarlo encerrado. Ni tonto ni perezoso, hizo negocios (la pornografía infantil parece dejar su buena plata), planeó sus próximos pasos, y simplemente se escabulló, a vista y paciencia de la justicia. Esto demuestra que no se puede otorgar beneficios a delincuentes.
A veces pienso qué haría si me encontrara cara a cara con Rafael Maureira. (¿Qué haría usted?)Quizás, al imaginar sus abusos con los chicos, me darían ganas de golpearlo, como lo hicieron algunas personas en la calle. Según Sacarach, él está "enfermo" y necesita que lo ayuden a convertirse en un hombre sano. Sin embargo, según especialistas, la pederastia no tiene remedio, y además eso no es todo, porque aparte de abusar de menores, los fotografió y grabó para posteriormente lucrar con ese material.
Sacarach sólo tiene un lugar donde permanecer de por vida: una celda. Por el bien de todos nosotros. Y sin Internet ni ningún beneficio.
Realmente me cuesta entender cómo a este bellaco lo dejaron en libertad (en la "casa de acogida") en vez de dejarlo encerrado. Ni tonto ni perezoso, hizo negocios (la pornografía infantil parece dejar su buena plata), planeó sus próximos pasos, y simplemente se escabulló, a vista y paciencia de la justicia. Esto demuestra que no se puede otorgar beneficios a delincuentes.
A veces pienso qué haría si me encontrara cara a cara con Rafael Maureira. (¿Qué haría usted?)Quizás, al imaginar sus abusos con los chicos, me darían ganas de golpearlo, como lo hicieron algunas personas en la calle. Según Sacarach, él está "enfermo" y necesita que lo ayuden a convertirse en un hombre sano. Sin embargo, según especialistas, la pederastia no tiene remedio, y además eso no es todo, porque aparte de abusar de menores, los fotografió y grabó para posteriormente lucrar con ese material.
Sacarach sólo tiene un lugar donde permanecer de por vida: una celda. Por el bien de todos nosotros. Y sin Internet ni ningún beneficio.
miércoles, junio 06, 2007
Otra vez víctima del vandalismo
Ser dueño de un auto provoca una preocupación constante de que algo le ocurra al dejarlo estacionado en un lugar abierto... en ese sentido, yo prefiero movilizarme en transporte público, pero con el desastre actual, mis preferencias cambiaron. Además, en ciertos casos y horarios no hay alternativa.
Lo típico e inevitable es que un vehículo vaya sufriendo arañazos y rayones producto de la puerta que abrió el auto que se puso al lado, o el parachoques del que pasó muy cerca. Incluso ser víctima de un topón. Pero lo que verdaderamente irrita es encontrar el auto afectado por actos vandálicos. Hace unos tres años, un antisocial me robó un espejo retrovisor en plena tarde en una tranquila calle cercana a Bilbao. Y este fin de semana, otro delincuente extrajo una tapa central (más pequeña que una tapa rueda) de una de las llantas, estando estacionado en el Parque Arauco (y ahora ese centro comercial cobra por estacionar, porque supuestamente es más seguro dejar los autos allí, ¡qué contradicción!) .
En el caso del espejo, me vi obligado a hacer lo que hace todo el mundo: marcar los espejos con los caracteres de la patente. Me pregunto si tendré que hacer lo mismo con las tapas centrales.
Qué pena saber que estamos rodeados de tanto individuo indeseable, que al menor descuido te roba lo que sea.
Lo típico e inevitable es que un vehículo vaya sufriendo arañazos y rayones producto de la puerta que abrió el auto que se puso al lado, o el parachoques del que pasó muy cerca. Incluso ser víctima de un topón. Pero lo que verdaderamente irrita es encontrar el auto afectado por actos vandálicos. Hace unos tres años, un antisocial me robó un espejo retrovisor en plena tarde en una tranquila calle cercana a Bilbao. Y este fin de semana, otro delincuente extrajo una tapa central (más pequeña que una tapa rueda) de una de las llantas, estando estacionado en el Parque Arauco (y ahora ese centro comercial cobra por estacionar, porque supuestamente es más seguro dejar los autos allí, ¡qué contradicción!) .
En el caso del espejo, me vi obligado a hacer lo que hace todo el mundo: marcar los espejos con los caracteres de la patente. Me pregunto si tendré que hacer lo mismo con las tapas centrales.
Qué pena saber que estamos rodeados de tanto individuo indeseable, que al menor descuido te roba lo que sea.
miércoles, mayo 23, 2007
Las películas generadas 100% por computadores
Es curioso, pero dada mi cercanía con el mundo computacional, hasta hace poco tiempo no había visto ninguna película 100% generada por computadores. Por alguna razón, en su tiempo no me interesé en ir al cine a ver Toy Story, o más recientemente, Los Increíbles o Cars.El cine de animación por computadores lo vi venir por allá por 1991, cuando asistí a un seminario de computación gráfica, en que se mostraron cortos con animaciones computacionales. En ese tiempo, ver estas animaciones era realmente fabuloso: recordemos que los PCs domésticos de ese tiempo eran máquinas con procesadores 8088 o 80286, con 1 MB de RAM, con disketeras de 5.25", y disco duro de 20 MB... con suerte tenían monitor en colores... Ni hablar de Internet.
Entonces ver animaciones en 3D, con luces y sombras, con modelos de objetos y hasta de humanos, era realmente asombroso. Algunas de las animaciones presentadas eran rudimentarias, pero otras ya mostraban buenos efectos como los que ahora vemos en películas como Shrek. Claro que el hardware para conseguirlo (computador Atlas) valía cientos de miles de dólares... Hoy eso mismo se consigue con un PC "estándar"...
Han pasado los años. Gracias al DVD, estoy poniéndome al día. Reconozco que después de ver Los Increíbles, me dieron ganas de ver las otras películas. Ya vi Cars, y ahora pretendo ver Shrek The Third (en cine), pero antes necesito ver las dos primeras partes para adentrarme en la historia del ogro verde...
lunes, mayo 21, 2007
Jeans de $2.000
Me gustan los jeans como prenda de vestir, sin embargo no suelo usar porque me cuesta bastante encontrar un modelo que realmente me acomode y me guste (o son muy englobados como de payaso, o me apretan la cintura, etc.), y si hallo un par que más o menos me quedan, son caros (por la misma plata o menos me llevo un par de pantalones semiformales que me sirven para más ocasiones). Por esta razón, cuando una persona conocida me ofreció un par nuevo de mi talla a dos lucas, no lo dudé mucho... (dos lucas es lo que cuesta un rico café en el Starbucks). Me gustó la tela, así que se los compré al toque (ya que había más gente interesada). Después los examiné con más detención, y me di cuenta que eran... jeans de mujer (y yo que pensaba que los hacían con el botón al otro lado). Igual me los puse (suponía que no me iban a entrar o que no daría la cintura). Y no sólo me entraron, sino que me quedaron bien (más o menos como los jeans de vaqueros: ajustados, pero no apretados).
Naturalmente mi temor era verme fleto con ellos. Así que pedí opiniones, y después de escucharlas, me quedé más tranquilo ("Te ves más esbelto").
A veces los paradigmas del vestir no son tan obvios como uno podría creer.
lunes, abril 16, 2007
El lamentable estado de nuestra radiotelefonía
Durante los últimos veinte años (por fijar un período), la radiofonía nacional ha ido en franco deterioro. Hace veinte años, yo escuchaba música pop del momento, pero también podía sintonizar emisoras con música orquestada o clásica, y en AM había emisoras con programación interesante.
Sin embargo, actualmente el panorama es desastroso: en AM, ya casi no queda nada decente, pues las grandes emisoras nacionales desaparecieron (Chilena, Minería), o se fueron en simulcast a FM. Gran parte de ese dial está ahora dominado por evangélicos o individuos que mediante engaños le sacan dinero a la gente de escaso intelecto y que los sigue religiosamente.
En FM, las emisoras también han cambiado, y no para mejor precisamente: radios que antes tenían una tradición de programas musicales definidos y de calidad (El Conquistador, Infinita, etc.), ahora han cedido a la lamentable moda de los programas de monologuería. Hay ciertas horas en la mañana y en la tarde en que no es posible escuchar MÚSICA, sino que puro bla bla.
La musica clásica está desapareciendo del dial; sólo una emisora se dedica a ella y con riesgo de desaparecer. La música orquestada ya desapareció (El Conquistador ahora programa temas de los '80 y '90 sin inmutarse).
Las radios de música pop que yo escuchaba en los '80 (las que sobreviven), ahora emiten el pop del momento, que es una verdadera porquería (¿Ud. compraría un disco de reggeaton? Yo no acepto ni regalado...)
Actualmente hay como dos radios que transmiten música de los '80. Y hasta hace poco las sintonizaba, pero me dejaron chato con el exceso de publicidad y los programas de monólogos.
De modo que en estos días estoy refugiado en radio Beethoven... y escuchando más que nunca música selecta, que nunca muere.
Alguien me dijo que lo que pasaba es que me estaba volviendo viejo. El tiempo pasa sin duda, pero mis gustos musicales no han cambiado en veinte años... el problema es que las radios que transmitían esa música han cambiado, y bastante.
Sin embargo, actualmente el panorama es desastroso: en AM, ya casi no queda nada decente, pues las grandes emisoras nacionales desaparecieron (Chilena, Minería), o se fueron en simulcast a FM. Gran parte de ese dial está ahora dominado por evangélicos o individuos que mediante engaños le sacan dinero a la gente de escaso intelecto y que los sigue religiosamente.
En FM, las emisoras también han cambiado, y no para mejor precisamente: radios que antes tenían una tradición de programas musicales definidos y de calidad (El Conquistador, Infinita, etc.), ahora han cedido a la lamentable moda de los programas de monologuería. Hay ciertas horas en la mañana y en la tarde en que no es posible escuchar MÚSICA, sino que puro bla bla.
La musica clásica está desapareciendo del dial; sólo una emisora se dedica a ella y con riesgo de desaparecer. La música orquestada ya desapareció (El Conquistador ahora programa temas de los '80 y '90 sin inmutarse).
Las radios de música pop que yo escuchaba en los '80 (las que sobreviven), ahora emiten el pop del momento, que es una verdadera porquería (¿Ud. compraría un disco de reggeaton? Yo no acepto ni regalado...)
Actualmente hay como dos radios que transmiten música de los '80. Y hasta hace poco las sintonizaba, pero me dejaron chato con el exceso de publicidad y los programas de monólogos.
De modo que en estos días estoy refugiado en radio Beethoven... y escuchando más que nunca música selecta, que nunca muere.
Alguien me dijo que lo que pasaba es que me estaba volviendo viejo. El tiempo pasa sin duda, pero mis gustos musicales no han cambiado en veinte años... el problema es que las radios que transmitían esa música han cambiado, y bastante.
viernes, marzo 30, 2007
Día del "joven combatiente"
Ayer cuando volvía del almuerzo a mi puesto de trabajo, se me informaba que la gerencia decidió bajar las cortinas y que el personal se fuera a sus casas. Así que sólo trabajé medio día, cortesía del día del "joven combatiente". Y la verdad es que el ambiente en las calles se estaba tornando muy complicado, porque casi no había buses, mucha gente saliendo de sus pegas para tratar de llegar a sus hogares, y guardarse temprano, ya que ayer era el día consagrado para que los delincuentes, antisociales, vagos, y escolares, dieran rienda suelta a sus instintos asesinos, de saqueo y destrucción. A vista y paciencia del gobierno, que por supuesto no actúa como debe porque "estamos en democracia", y hay que dejar que todos se manifiesten. Y los destrozos y todos los daños provocados, que los pague "Moya"...
Pero ¿qué pasó el día 29 de marzo de 1985, día del "joven combatiente? Ese día, dos jóvenes antisociales decidieron asaltar una panadería (aprovechando un día de "protestas"), y fueron sorprendidos por efectivos de carabineros. Los jovencitos andaban armados y se enfrentaron a balazos. Resultado: los dos jovencitos muertos. Pero para los sectores de izquierda, los jovencitos fueron elevados a la categoría de combatientes mártires, y actualmente los carabineros que estuvieron involucrados en esos hechos, están siendo juzgados como criminales. Por eso actualmente carabineros no puede actuar frente al lumpen, porque si lo hace, las autoridades dan de baja a los involucrados. Tienen que dejar ser apedreados o baleados, y ante un encapuchado que los apalea, no les queda más que esconderse en algún hoyo. Conclusión: el delincuente hace lo que quiere, impune, y los ciudadanos honrados, tienen que soportar esto sin chistar.
Me pregunto si algún día las autoridades van a actuar como se debe, y si vamos a poder vivir en paz...
Pero ¿qué pasó el día 29 de marzo de 1985, día del "joven combatiente? Ese día, dos jóvenes antisociales decidieron asaltar una panadería (aprovechando un día de "protestas"), y fueron sorprendidos por efectivos de carabineros. Los jovencitos andaban armados y se enfrentaron a balazos. Resultado: los dos jovencitos muertos. Pero para los sectores de izquierda, los jovencitos fueron elevados a la categoría de combatientes mártires, y actualmente los carabineros que estuvieron involucrados en esos hechos, están siendo juzgados como criminales. Por eso actualmente carabineros no puede actuar frente al lumpen, porque si lo hace, las autoridades dan de baja a los involucrados. Tienen que dejar ser apedreados o baleados, y ante un encapuchado que los apalea, no les queda más que esconderse en algún hoyo. Conclusión: el delincuente hace lo que quiere, impune, y los ciudadanos honrados, tienen que soportar esto sin chistar.
Me pregunto si algún día las autoridades van a actuar como se debe, y si vamos a poder vivir en paz...
jueves, marzo 22, 2007
¿Mechoneo o humillación?
Hoy caminando por Providencia, me topé con varios "mechones/as", que más parecían venir de una guerra que de un mechoneo universitario: sin zapatos, ropa totalmente rajada, y derramado por sus cuerpos toda clase de líquidos y mugre. Allí estaban, asquerosos, con risitas en sus caras, pidiendo dinero. Y me quedé pensando algo muy elemental: ¿por qué estos chicos y chicas se dejan humillar hasta ese extremo? ¿son tontos... o se hace buena plata pidiendo en la calle?
Yo también fui mechón... y en ese tiempo también sometían a los novatos a vejámenes. Pero yo jamás me dejé humillar. Creo que a lo más alcanzaron a rayarme con un plumón, porque a la primera mano que me agarró, comenzaba a dar combos y patadas, hasta que me dejaban tranquilo. Al año siguiente, ya como mechoneador, no participé en esas actividades.
Pienso que si los nuevos estudiantes son sometidos a esos vejámenes, es porque ellos mismos no hacen nada para impedirlo. Cuántas actividades recreativas se pueden inventar, para celebrar a los recién llegados... pero el círculo vicioso continua, porque los mechoneadores se desquitan con los novatos de lo que sufrieron cuando ellos fueron novatos, y de pronto se conocen casos de acuchillados, manoseadas o derechamente violadas, quemados, quebrados y lesionados. Claro, serán los menos, pero ocurren, y le puede pasar a cualquiera.
Yo también fui mechón... y en ese tiempo también sometían a los novatos a vejámenes. Pero yo jamás me dejé humillar. Creo que a lo más alcanzaron a rayarme con un plumón, porque a la primera mano que me agarró, comenzaba a dar combos y patadas, hasta que me dejaban tranquilo. Al año siguiente, ya como mechoneador, no participé en esas actividades.
Pienso que si los nuevos estudiantes son sometidos a esos vejámenes, es porque ellos mismos no hacen nada para impedirlo. Cuántas actividades recreativas se pueden inventar, para celebrar a los recién llegados... pero el círculo vicioso continua, porque los mechoneadores se desquitan con los novatos de lo que sufrieron cuando ellos fueron novatos, y de pronto se conocen casos de acuchillados, manoseadas o derechamente violadas, quemados, quebrados y lesionados. Claro, serán los menos, pero ocurren, y le puede pasar a cualquiera.
lunes, marzo 19, 2007
Cambios en la pega
Hoy comienza una nueva semana laboral, y parte con un nuevo gerente del área donde estoy yo.
Lo poco que he podido verlo y hablar con él, me permite formarme una imagen de un tipo duro, que ya le tomó la foto a la situación actual, y que impulsará cambios y tomará medidas, aunque sean impopulares, particularmente en lo que se refiere a exigencia, algo que su predecesor nunca hizo.
Pienso que una razón de que no seamos una cultura desarrollada es precisamente la falta de profesionalismo. En general la gente flojea, si puede saca la vuelta, y no realiza bien su trabajo. Tiene que haber alguien con un chicote para que las cosas caminen. Ese es un problema de mentalidad. Es lo mismo que ocurre cuando vemos la vereda llena de vendedores ilegales; si no hay un paco de punto fijo, los tipos se instalan sin ninguna vergüenza. O cuando el automovilista sale a la calle sabiendo que tiene restricción, porque en el peor caso sólo tiene que pagar una pequeña multa. El caso extremo de sinvergüenzura y pereza lo tenemos en las entidades estatales, donde los trabajadores laboran toda su vida, pero no se exigen ni tampoco les exigen. Trabajan al ritmo que desean, y por eso cuando nos toca hacer un trámite en un municipio, o en otra entidad pública, algo que tardaría minutos se realiza en semanas, después de todo, saben que no los echarán por ser ineficientes.
En el mundo privado hay controles y metas, y los empleados pueden ser reemplazados por otros más eficientes, pero aún así no se trabaja en forma óptima. No hay concepto de programación, de lista de tareas, y en definitiva, de responsabilidad. Sin duda, queda mucho por aprender...
Lo poco que he podido verlo y hablar con él, me permite formarme una imagen de un tipo duro, que ya le tomó la foto a la situación actual, y que impulsará cambios y tomará medidas, aunque sean impopulares, particularmente en lo que se refiere a exigencia, algo que su predecesor nunca hizo.
Pienso que una razón de que no seamos una cultura desarrollada es precisamente la falta de profesionalismo. En general la gente flojea, si puede saca la vuelta, y no realiza bien su trabajo. Tiene que haber alguien con un chicote para que las cosas caminen. Ese es un problema de mentalidad. Es lo mismo que ocurre cuando vemos la vereda llena de vendedores ilegales; si no hay un paco de punto fijo, los tipos se instalan sin ninguna vergüenza. O cuando el automovilista sale a la calle sabiendo que tiene restricción, porque en el peor caso sólo tiene que pagar una pequeña multa. El caso extremo de sinvergüenzura y pereza lo tenemos en las entidades estatales, donde los trabajadores laboran toda su vida, pero no se exigen ni tampoco les exigen. Trabajan al ritmo que desean, y por eso cuando nos toca hacer un trámite en un municipio, o en otra entidad pública, algo que tardaría minutos se realiza en semanas, después de todo, saben que no los echarán por ser ineficientes.
En el mundo privado hay controles y metas, y los empleados pueden ser reemplazados por otros más eficientes, pero aún así no se trabaja en forma óptima. No hay concepto de programación, de lista de tareas, y en definitiva, de responsabilidad. Sin duda, queda mucho por aprender...
miércoles, marzo 14, 2007
El desastre que vivimos
Quince días alcancé a soportar el desastre del Transantiago (aka TransantiASCO). La aglomeración de gente en el Metro crecía cada vez más, al punto que decidí empezar a ir y venir en auto a la pega. Es desagradable y estresante soportar un embotellamiento de autos, pero más desagradable y estresante (y humillante) es llegar a la entrada de la estación y ver cómo está el recinto totalmente lleno de gente en filas retorcidas sólo para ingresar... una vez dentro, tener que dejar pasar trenes hasta que logres meterte a presión en algún vagon (con toda la incomodidad e inseguridad que ello implica), después tratar de salir y sumarte a la masa humana que trata de subir las escaleras para salir del andén. Para después entrar en otra larga espera a que pase el famoso bus alimentador...
El Transantiasco es la mejor prueba del fracaso rotundo de este gobierno, lleno de ineptos y corruptos, que han engañado al pueblo ofreciéndole toda clase de maravillas, y en definitiva ellos se han hecho millonarios con negociados oscuros, y el pueblo vive peor y más encima humillado.
Así como yo, toda la gente con auto también lo sacó a la calle, y ahora las calles están colapsadas de autos. Un desastre. Y pensar que quedan tres años más. Sólo me pregunto si soportamos esos tres años, la gente tonta que votó por la bacheleta volverá a dejar que le metan el dedo (o algo más) en la boca.
El Transantiasco es la mejor prueba del fracaso rotundo de este gobierno, lleno de ineptos y corruptos, que han engañado al pueblo ofreciéndole toda clase de maravillas, y en definitiva ellos se han hecho millonarios con negociados oscuros, y el pueblo vive peor y más encima humillado.
Así como yo, toda la gente con auto también lo sacó a la calle, y ahora las calles están colapsadas de autos. Un desastre. Y pensar que quedan tres años más. Sólo me pregunto si soportamos esos tres años, la gente tonta que votó por la bacheleta volverá a dejar que le metan el dedo (o algo más) en la boca.
lunes, marzo 12, 2007
Un ejemplo de cómo el sistema nos saca más plata cada día
Cuando se instaló el servicio de CATV en mi casa, a fines de 1995, el costo mensual era de $9990 y había disponible un abanico de canales, algunos buenos, otros no tanto. De todos modos era LA gran alternativa a la televisión local, que para entonces estaba comenzando la decadencia.
Sin embargo, a los pocos años, los dueños de algunas señales descubrieron que podían degradar la calidad de la programación, para así justificar el nacimiento de un canal adicional, más conocido como la señal premium (Cinecanal 2, Cinecanal Classics, HBO plus, etc...). Y naturalmente cobrar extra por ver esos canales. Cinecanal fue el canal más cerdo, pues pasó de ser una canal de cine bastante decente, a permitir que el operador local insertara propaganda en los intermedios, para después comenzar a "marcar" la imagen con animaciones, una mala costumbre que actualmente han adoptado casi todos los otros canales. Lo que antes se podía ver en Cinecanal, ahora está repartido en sus otros canales hermanos, y hay que pagar más. En Fox, yo disfrutaba en 1995 viendo series clásicas de ese canal, como Tierra de Gigantes, Viaje al Fondo del Mar, El Túnel del Tiempo, etc., junto a series más nuevas como Los Simpson o los archivos X. Ahora todavía se exhibe Los Simpson (caballito de batalla del canal), pero aquellas buenas series fueron desplazadas por otras nuevas bastante malas.
Es verdad que actualmente hay unos pocos más canales en el plan básico que en el plan único de 1995. Pero ahora el costo mensual vale más de $20000, y sin considerar servicio "premium".
Gracias a Dios existe el DVD (y el DVD-R), y están apareciendo en ese formato algunas temporadas de series clásicas.
Sin embargo, a los pocos años, los dueños de algunas señales descubrieron que podían degradar la calidad de la programación, para así justificar el nacimiento de un canal adicional, más conocido como la señal premium (Cinecanal 2, Cinecanal Classics, HBO plus, etc...). Y naturalmente cobrar extra por ver esos canales. Cinecanal fue el canal más cerdo, pues pasó de ser una canal de cine bastante decente, a permitir que el operador local insertara propaganda en los intermedios, para después comenzar a "marcar" la imagen con animaciones, una mala costumbre que actualmente han adoptado casi todos los otros canales. Lo que antes se podía ver en Cinecanal, ahora está repartido en sus otros canales hermanos, y hay que pagar más. En Fox, yo disfrutaba en 1995 viendo series clásicas de ese canal, como Tierra de Gigantes, Viaje al Fondo del Mar, El Túnel del Tiempo, etc., junto a series más nuevas como Los Simpson o los archivos X. Ahora todavía se exhibe Los Simpson (caballito de batalla del canal), pero aquellas buenas series fueron desplazadas por otras nuevas bastante malas.
Es verdad que actualmente hay unos pocos más canales en el plan básico que en el plan único de 1995. Pero ahora el costo mensual vale más de $20000, y sin considerar servicio "premium".
Gracias a Dios existe el DVD (y el DVD-R), y están apareciendo en ese formato algunas temporadas de series clásicas.
lunes, febrero 26, 2007
Volviendo al hobby cinéfilo
Hacia 1987-1988, leí en una revista sobre grandes películas del cine que jamás había visto. Pero la posibilidad de verlas era prácticamente nula, a menos que volvieran al cine (muy improbable), se estrenaran en TV (como fue el caso de "Gone With The Wind" y "Ben-Hur" en 1988), o que algún conocido la tuviera en video (opción más factible pero de todos modos complicada). En ese tiempo, había VCRs a la venta, pero su precio era inalcanzable (para un estudiante como yo).
Por esto, en 1989, cuando tuve mi primer (y hasta ahora único) VCR, me hice socio de un videoclub de la época (Errol's) y comencé a arrendar todas aquellas películas que nunca vi. Fueron muchas, porque lo que yo había visto en cines era poquísimo, aparte que muchos títulos son de épocas pasadas, y otros jamás se estrenaron en una sala de cine. En un año vi más cine que en toda mi vida hasta ese momento.
A los pocos años, habiendo visto ya gran parte de lo que me interesaba, dejé de frecuentar el videoclub (que posteriormente desapareció). Cuando se instaló CATV en mi casa, comencé a grabar algunas de aquellas películas que alguna vez arrendé (y otras que no conocía). Alcancé a tener varias videocintas, hasta que los canales de cable comenzaron a "marcar" chanchamente la imagen. (Posteriormente la compañía de cable cambió de canal casi todas las señales, dejando a los de películas en números que mi antiguo VCR no sintonizaba, desterrando para siempre mi opción de grabar.)
En la actualidad, el panorama es mucho mejor. Con la disponibilidad del DVD y las grabadoras de DVD, he vuelto un poco a aquel fervor que me invadió en 1989. Me hice socio de un par de videoclubs cerca del trabajo, y estoy arrendando DVDs con películas que me interesan (las haya visto o no, y cuyo costo de adquisición sea alto), y les hago una "copia de seguridad". Además, ahora en DVD están disponibles series de TV, algunas de ellas que vi de niño y joven, y que también están en la mira para tenerlas en la casa.
Por esto, en 1989, cuando tuve mi primer (y hasta ahora único) VCR, me hice socio de un videoclub de la época (Errol's) y comencé a arrendar todas aquellas películas que nunca vi. Fueron muchas, porque lo que yo había visto en cines era poquísimo, aparte que muchos títulos son de épocas pasadas, y otros jamás se estrenaron en una sala de cine. En un año vi más cine que en toda mi vida hasta ese momento.
A los pocos años, habiendo visto ya gran parte de lo que me interesaba, dejé de frecuentar el videoclub (que posteriormente desapareció). Cuando se instaló CATV en mi casa, comencé a grabar algunas de aquellas películas que alguna vez arrendé (y otras que no conocía). Alcancé a tener varias videocintas, hasta que los canales de cable comenzaron a "marcar" chanchamente la imagen. (Posteriormente la compañía de cable cambió de canal casi todas las señales, dejando a los de películas en números que mi antiguo VCR no sintonizaba, desterrando para siempre mi opción de grabar.)
En la actualidad, el panorama es mucho mejor. Con la disponibilidad del DVD y las grabadoras de DVD, he vuelto un poco a aquel fervor que me invadió en 1989. Me hice socio de un par de videoclubs cerca del trabajo, y estoy arrendando DVDs con películas que me interesan (las haya visto o no, y cuyo costo de adquisición sea alto), y les hago una "copia de seguridad". Además, ahora en DVD están disponibles series de TV, algunas de ellas que vi de niño y joven, y que también están en la mira para tenerlas en la casa.
miércoles, febrero 21, 2007
Las pilas no se recargaron
Algo me pasa que siento que se me escapa el tiempo entre los dedos. Las vacaciones fueron tres semanas, pero me pareció sólo una... me había propuesto hacer mi página web y hacer algunas cosas, como catalogar las fotos que tomé en esos días, pero no he hecho nada de aquello.
Sé que es problema mío, sé que no estoy organizando bien mi tiempo... por otro lado, me siento entre abatido y ahogado, quizá por el reciente regreso al trabajo, el desórden y el desinterés que encontré en mi regreso, el transantiasco, el elevado costo de la mantención de mi auto... eso, más algunos dramillas que se arrastran de hace tiempo, que se resumen en una cosa: inquetudes sobre el futuro.
Creí que con tres semanas de vacaciones, volvería reacondicionado incluso para soportar malos ratos como el que me hizo pasar hoy un ejecutivo bancario que se las da de gerente general. Pero no fue así. Y mi temor es que no aguante un año para volver a descansar.
Sé que es problema mío, sé que no estoy organizando bien mi tiempo... por otro lado, me siento entre abatido y ahogado, quizá por el reciente regreso al trabajo, el desórden y el desinterés que encontré en mi regreso, el transantiasco, el elevado costo de la mantención de mi auto... eso, más algunos dramillas que se arrastran de hace tiempo, que se resumen en una cosa: inquetudes sobre el futuro.
Creí que con tres semanas de vacaciones, volvería reacondicionado incluso para soportar malos ratos como el que me hizo pasar hoy un ejecutivo bancario que se las da de gerente general. Pero no fue así. Y mi temor es que no aguante un año para volver a descansar.
martes, febrero 13, 2007
Transantiago y la c...
Ayer volví a la triste rutina de un trabajo poco agradable. Pero el trauma no vino solo. Aparte de encontrarme con una oficina en total desinformación de lo que había acontecido en estas tres semanas, tuve que sobrevivir a la tontería de Transantiago, el gran negociado de la Concertación. Lindo panorama me esperaba.
Antes, tomaba un bus para ir y volver de la pega. Problema: esperar a que pasara, porque la frecuencia de paso era baja. A veces me choreaba de esperar y tenía que tomar otro bus y combinar con un segundo transporte, pero igual llegaba atrasado.
Ahora, Transantiago me obliga a tomar más de un transporte. Según el mapa estúpido de los recorridos, debo tomar un bus de acercamiento al Metro, y en este medio seguir hasta la pega. La idea es interesante porque el trayecto que hace el Metro lo cubre más rápido. PERO... sí, hay peros. Con este sistema, ya no pasan buses principales por Vespucio (al menos en este trayecto), lo cual significa que todo el mundo que usa esta vía DEBE usar el Metro. Pero lo peor, es que el bus de acercamiento no funciona como debe. Ayer de ida no pasó nunca y tuve que tomar un bus principal, y caminar un trecho hasta el Metro. De vuelta, después de tardar un buen rato, pasó pero no se detuvo. Tuve que usar un taxi pues ya a esas alturas estaba choreadísimo. Hoy logré subirme al alimentador. Pero no hizo el recorrido que aparece en el puto mapa: me dejó más lejos del Metro que ayer. Hoy me pregunto si lograré agarrar el alimentador, y si efectivamente me dejará cerca de casita.
Estamos en Febrero, sin escolares y con menos gente en la ciudad. No quiero ni pensar lo que pasará en Marzo. Este sistema, así como va, va a colapsar de frentón.
Vaticino que este sistema nunca va a funcionar bien, por una razón muy simple: en Chile no existe la mentalidad de países desarrollados, donde cada uno es una pieza de un gran reloj que, para funcionar bien, todas sus partes deben actuar correctamente y en coordinación. Aquí eso vale hongo y cada uno hace lo que se le da la gana (¿de qué sirve que el Metro sea eficiente si los buses que lo conectan no lo son?)
Tengo la alternativa de usar mi auto, donde voy cómodo y me tardo menos, pero conducir en calles colapsadas tampoco me agrada (porque es claro que mucha gente que tenga la misma opción, preferirá su auto), aparte que aumentaré más el kilometraje (y los gastos), y dado que mi situación no me permite cambiar mi auto, lo tendré que pensar más.
De cualquier forma, cada vez se vuelve más estresante, contraproducente y caro vivir en Santiago.
Antes, tomaba un bus para ir y volver de la pega. Problema: esperar a que pasara, porque la frecuencia de paso era baja. A veces me choreaba de esperar y tenía que tomar otro bus y combinar con un segundo transporte, pero igual llegaba atrasado.
Ahora, Transantiago me obliga a tomar más de un transporte. Según el mapa estúpido de los recorridos, debo tomar un bus de acercamiento al Metro, y en este medio seguir hasta la pega. La idea es interesante porque el trayecto que hace el Metro lo cubre más rápido. PERO... sí, hay peros. Con este sistema, ya no pasan buses principales por Vespucio (al menos en este trayecto), lo cual significa que todo el mundo que usa esta vía DEBE usar el Metro. Pero lo peor, es que el bus de acercamiento no funciona como debe. Ayer de ida no pasó nunca y tuve que tomar un bus principal, y caminar un trecho hasta el Metro. De vuelta, después de tardar un buen rato, pasó pero no se detuvo. Tuve que usar un taxi pues ya a esas alturas estaba choreadísimo. Hoy logré subirme al alimentador. Pero no hizo el recorrido que aparece en el puto mapa: me dejó más lejos del Metro que ayer. Hoy me pregunto si lograré agarrar el alimentador, y si efectivamente me dejará cerca de casita.
Estamos en Febrero, sin escolares y con menos gente en la ciudad. No quiero ni pensar lo que pasará en Marzo. Este sistema, así como va, va a colapsar de frentón.
Vaticino que este sistema nunca va a funcionar bien, por una razón muy simple: en Chile no existe la mentalidad de países desarrollados, donde cada uno es una pieza de un gran reloj que, para funcionar bien, todas sus partes deben actuar correctamente y en coordinación. Aquí eso vale hongo y cada uno hace lo que se le da la gana (¿de qué sirve que el Metro sea eficiente si los buses que lo conectan no lo son?)
Tengo la alternativa de usar mi auto, donde voy cómodo y me tardo menos, pero conducir en calles colapsadas tampoco me agrada (porque es claro que mucha gente que tenga la misma opción, preferirá su auto), aparte que aumentaré más el kilometraje (y los gastos), y dado que mi situación no me permite cambiar mi auto, lo tendré que pensar más.
De cualquier forma, cada vez se vuelve más estresante, contraproducente y caro vivir en Santiago.
martes, febrero 06, 2007
De vuelta a Santi-asco
Hoy terminaron mis viajes de vacaciones. De vuelta a Santiago, al calor, a las aglomeraciones, a los tacos, etc... en definitiva, de vuelta a la "normalidad", y la próxima semana, de regreso a la rutina de las obligaciones...
Mis comentarios de las vacaciones, vendrán en una próxima crónica. Desde hoy, he decidido moderar los comentarios, ya que en mi regreso he detectado la intromisión de un mocoso indeseable que últimamente se ha dedicado a dejar groserías en mis crónicas. De modo que a mis lectores de siempre (si es que todavía leen estas crónicas), les reitero la invitación a dejar sus comentarios, que siempre son apreciados y bienvenidos.
Mis comentarios de las vacaciones, vendrán en una próxima crónica. Desde hoy, he decidido moderar los comentarios, ya que en mi regreso he detectado la intromisión de un mocoso indeseable que últimamente se ha dedicado a dejar groserías en mis crónicas. De modo que a mis lectores de siempre (si es que todavía leen estas crónicas), les reitero la invitación a dejar sus comentarios, que siempre son apreciados y bienvenidos.
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