viernes, noviembre 23, 2007
Tomorrow... just married!
Mañana será un día trascendental en mi vida. La celebración de mi matrimonio (religioso). Y con ello, un cambio en mi vida. Este evento tiene variadas implicaciones que no voy a comentar ahora; sólo quisiera decir que desde el comienzo de los preparativos (hace un año), éstos se han desarrollado como lo planeado e incluso con más de alguna buena sorpresa inesperada, a pesar de todas las dificultades y problemas del último tiempo, especialmente en la trinchera laboral... estoy realmente agotado. Pero contento.
lunes, noviembre 19, 2007
Lapidus
Cuando tenía unos 20 años, en un viaje a Iquique, descubrí el perfume Lapidus de Tais. Hasta ese momento no me importaba mucho el tema, ya que siempre usaba alguna colonia (no muy fina por cierto) que me regalaban para una Navidad o cumpleaños. Y un perfume era demasiado caro para costeármelo en ese entonces, y como nunca he sido una persona vanidosa... no era un tema que me precupara mucho. Pero como estábamos a un paso de la Zofri, donde los precios eran bastante más convenientes, compré mi primera botella.Con el paso del tiempo me di cuenta que había hecho una buena compra. Aparte que la fragancia me gustaba, también gustaba a la gente que interactuaba conmigo (particulamente mujeres, inclyuendo quien ahora es mi señora); una botella me duraba muchos meses e incluso años, y su costo, si bien no era poco, estaba bajo el promedio de otros perfumes finos.
En una ocasión, la botella que tenía se estaba acabando y fui a la tienda a buscar otra. Pero no había stock. Entonces, en vez de esperar, se me ocurrió probar otra fragancia que había escuchado en alguna conversación: Fahrenheit, de Dior. También me gustó (aunque no tanto como Lapidus), sin embargo era más cara, y posteriormente noté que al contacto con la piel tendía a desvanecerse, lo que implicaba la necesidad de utilizar más cantidad. Una vez agotada la botella (para lo cual no tuve que esperar años) volví a mi Lapidus de siempre.
Sin embargo, hace unos dos o tres años, este perfume desapareció. No lo vi más en ninguna parte. Hasta ayer, que por casualidad lo encontré en una tienda. Aunque habían pocas unidades. Estaba buscando alguna fragancia para usar en mi matrimonio, y estuve "olfateando" otros perfumes finos "típicos", pero ninguno me gustó definitvamente. Y 60 lucas me parece mucho dinero por una botella que ni siquiera es de 100 ml. Entonces mi felicidad se transmitió a mis labios al ver la caja gris, y compré enseguida un Lapidus. Según me dijo la vendedora, estos desabastecimientos se deben a que Tais está en quiebra y será absorbida por otra empresa de perfumes. Qué lamentable. Ojalá que lo sigan fabricando.
lunes, noviembre 12, 2007
Los jardines
En pocos días más, dejaré de vivir en la casa que ha sido mi hogar por casi toda mi vida. Han sido unos 35 años, donde han pasado tantas cosas que no alcanzaría a plasmar en unas pocas líneas...
Voy a echar de menos sobre todo la tranquilidad de mi barrio, una característica que, a pesar de los años, no ha perdido. Si pudiera elegir donde vivir, seguiría viviendo en Ñuñoa, y en una casa. Y muy probablemente en este mismo barrio.
También echaré de menos mi casa (a pesar que siempre le encontré defectos), y su pequeño antejardín, donde vi crecer todo tipo de plantas y bellas flores, donde aparecían y desaparecían lagartijas, libélulas, abejorros, gorriones y zorzales, donde mi madre correteaba a los gatos del vecindario, y donde nos sentábamos en los atardeceres de primavera o tomábamos el agradable sol de invierno.
Por suerte el departamento a donde me voy está relativamente cerca, de modo que podré volver prácticamente cuando quiera... eso me consuela un poco. Dicen que soy muy sentimental con respecto a este tema, pero la verdad pasar de una casa a un departamento no me es fácil...
Voy a echar de menos sobre todo la tranquilidad de mi barrio, una característica que, a pesar de los años, no ha perdido. Si pudiera elegir donde vivir, seguiría viviendo en Ñuñoa, y en una casa. Y muy probablemente en este mismo barrio.
También echaré de menos mi casa (a pesar que siempre le encontré defectos), y su pequeño antejardín, donde vi crecer todo tipo de plantas y bellas flores, donde aparecían y desaparecían lagartijas, libélulas, abejorros, gorriones y zorzales, donde mi madre correteaba a los gatos del vecindario, y donde nos sentábamos en los atardeceres de primavera o tomábamos el agradable sol de invierno.
Por suerte el departamento a donde me voy está relativamente cerca, de modo que podré volver prácticamente cuando quiera... eso me consuela un poco. Dicen que soy muy sentimental con respecto a este tema, pero la verdad pasar de una casa a un departamento no me es fácil...
jueves, noviembre 01, 2007
Juguetes de colección
Hoy comencé a seleccionar y embalar todas mis pertenencias que me llevaré a mi nuevo hogar. Estaba en esto cuando encontré uno de mis juguetes que más disfruté cuando niño, y que todavía conservo: mi (pequeña) colección de autitos. Aunque sólo conservo una parte de todos los que alguna vez tuve, estos ejemplares están en muy buenas condiciones, y en promedio tienen unos treinta años... Recuerdo perfectamente que cuando se acercaba mi cumpleaños o una Navidad, alguno de los regalos era un Matchbox o un Majorette. O a veces, más de uno.Volviendo a la realidad, me preguntaba cómo son los modelos que se venden hoy en jugueterías, así que compré uno nuevo, especialmente para comparar. Y debo decir que los juguetes de antaño estaban bastante mejor hechos.
Aparte del valor sentimental que tienen para mí (bellos recuerdos de mi niñez), he averiguado que los autitos antiguos tienen un valor monetario bastante más alto que su precio original de venta: Ya son verdaderos objetos de colección. De modo que en cuanto pueda, construiré una vitrina para exhibirlos. Mi señora ya teme que empiece a aumentar esta colección...
miércoles, octubre 31, 2007
bolso al hombro
Hace algunos años adquirí la costumbre de portar un pequeño bolso al hombro, con cosas que antes guardaba en bolsillos (llaves y billetera/monedero), básicamente motivado por razones de seguridad, y porque en ocasiones necesitaba guardar cosas pequeñas de improviso.
Como el bolso tiene suficiente espacio, también ando trayendo otros artículos (aparte de los mencionados) que me han sacado de más de un apuro:
Como el bolso tiene suficiente espacio, también ando trayendo otros artículos (aparte de los mencionados) que me han sacado de más de un apuro:
- Celular.
- Una tira de aspirinas.
- Una SAK (navaja del ejército suizo) Victorinox.
- Un pendrive (con tarjeta SD).
- Dos lápices.
- Una carga de pañuelos Dualette (ocasionalmente).
miércoles, octubre 24, 2007
Casado
Hoy fui junto a Francisca al Registro Civil a firmar el mayor compromiso que he adquirido en mi vida: casarme. Y lo hice como lo más natural del mundo, sin nerviosismo ni emiociones, quizá porque inconscientemente, para mí el matrimonio que realmente vale es el que se viene en un mes más (el religioso) y no el civil. Por supuesto este último implica ciertas obligaciones a cumplir, como todo "contrato". Pero aún así el matrimonio civil es anulable... Mientras que el religioso no. Es un compromiso de por vida.
Cuesta comprometerse. Más aún si es para toda la vida. La gente elude comprometerse. Es más fácil arrancar a la primera dificultad, evadir los problemas. Pero en la vida hay que tomar decisiones, tomar responsabilidades, hacer elecciones, afrontar situaciones. Y yo creo en el matrimonio. Sé que es posible cumplir con ese compromiso. Sé que la felicidad está en ese camino. Tengo fe en que vamos a salir adelante, en todo lo que nos toque vivir en esta nueva etapa de nuestras vidas. Hoy firmé un papel "estúpido". Mi compromiso está firmado aquí, en mi corazón.
Cuesta comprometerse. Más aún si es para toda la vida. La gente elude comprometerse. Es más fácil arrancar a la primera dificultad, evadir los problemas. Pero en la vida hay que tomar decisiones, tomar responsabilidades, hacer elecciones, afrontar situaciones. Y yo creo en el matrimonio. Sé que es posible cumplir con ese compromiso. Sé que la felicidad está en ese camino. Tengo fe en que vamos a salir adelante, en todo lo que nos toque vivir en esta nueva etapa de nuestras vidas. Hoy firmé un papel "estúpido". Mi compromiso está firmado aquí, en mi corazón.
viernes, septiembre 21, 2007
El paupérrimo tenis nacional
Siempre me he preguntado por qué en nuestro país los tenistas profesionales son incapaces de triunfar de verdad.
Me explico:
Cuando apareció en escena Marcelo "Chino" Ríos, demostró que era un excelente jugador, capaz de enfrentar a los mejores del mundo y ganarles. Jugó en muchos torneos "chicos", ganándolos (y ganando muchos millones). Sin embargo, Ríos jamás fue capaz de ganar un torneo de los grandes (cuando participó en ellos, era eliminado en alguna etapa, más al inicio que al final). Su mejor logro fue llegar al número uno del ranking. Pero hay que recordar que en esos días, Sampras (que era el jugador número uno en ese tiempo) tuvo problemas físicos y perdió puntos, lo que permitió a Ríos llegar a la cúspide. Por eso, en unas tres semanas, Sampras volvió a jugar y recuperó el liderazgo. Y Ríos jamás pudo volver al número uno. Todo esto sin considerar la personalidad extraña y poco grata del jugador nacional, que participaba de mala gana en la Copa Davis. Cuando quería, ganaba un partido. Pero cuando andaba con la "maña", lo perdía. Pero el público perdonaba estas licencias porque después de todo, Ríos era "lo que había".
Ejemplos más recientes: Feña González y Massú. Ambos se lucieron en las Olimpíadas de 2004. Son buenos jugadores. Mucho más decentes en su comportamiento. Pero también les viene la "maña" y pierden (pudiendo ganar). Massú, que prometía ser un jugador entre los top ten, hace tiempo que se desinfló, y cada vez baja más en el ranking. González, que parecía encumbrarse a los niveles de excelencia, también ha decaído y no se ven signos de repunte. Los otros tenistas nacionales (Capdeville) están en un nivel bastante inferior y aunque parecen esforzarse, se ve que no llegarán más lejos.
Y no tenemos más tenistas. Para Copa Davis, hay que rogar a los singlistas (actualmente a Massú y González) para que jueguen dobles, porque en Chile parece que no existen jugadores interesados en especializarse en dobles. Consecuencia: los singlistas, ya cansados de sus partidos, se revientan más en el dobles, mientras que el equipo adversario juega fresco y sin presiones. Por eso Chile está perdiendo en la Davis con Israel, y vaticino que perderá el match. Otra vez a las "divisiones inferiores" del tenis, mientras que países como Argentina, con un stock de tenistas (quizá no top ten pero sí capaces de jugar sin mañas), consiguen mejor figuración.
Ciertamente, hay mucho camino por recorrer en materia tenística.
Me explico:
Cuando apareció en escena Marcelo "Chino" Ríos, demostró que era un excelente jugador, capaz de enfrentar a los mejores del mundo y ganarles. Jugó en muchos torneos "chicos", ganándolos (y ganando muchos millones). Sin embargo, Ríos jamás fue capaz de ganar un torneo de los grandes (cuando participó en ellos, era eliminado en alguna etapa, más al inicio que al final). Su mejor logro fue llegar al número uno del ranking. Pero hay que recordar que en esos días, Sampras (que era el jugador número uno en ese tiempo) tuvo problemas físicos y perdió puntos, lo que permitió a Ríos llegar a la cúspide. Por eso, en unas tres semanas, Sampras volvió a jugar y recuperó el liderazgo. Y Ríos jamás pudo volver al número uno. Todo esto sin considerar la personalidad extraña y poco grata del jugador nacional, que participaba de mala gana en la Copa Davis. Cuando quería, ganaba un partido. Pero cuando andaba con la "maña", lo perdía. Pero el público perdonaba estas licencias porque después de todo, Ríos era "lo que había".
Ejemplos más recientes: Feña González y Massú. Ambos se lucieron en las Olimpíadas de 2004. Son buenos jugadores. Mucho más decentes en su comportamiento. Pero también les viene la "maña" y pierden (pudiendo ganar). Massú, que prometía ser un jugador entre los top ten, hace tiempo que se desinfló, y cada vez baja más en el ranking. González, que parecía encumbrarse a los niveles de excelencia, también ha decaído y no se ven signos de repunte. Los otros tenistas nacionales (Capdeville) están en un nivel bastante inferior y aunque parecen esforzarse, se ve que no llegarán más lejos.
Y no tenemos más tenistas. Para Copa Davis, hay que rogar a los singlistas (actualmente a Massú y González) para que jueguen dobles, porque en Chile parece que no existen jugadores interesados en especializarse en dobles. Consecuencia: los singlistas, ya cansados de sus partidos, se revientan más en el dobles, mientras que el equipo adversario juega fresco y sin presiones. Por eso Chile está perdiendo en la Davis con Israel, y vaticino que perderá el match. Otra vez a las "divisiones inferiores" del tenis, mientras que países como Argentina, con un stock de tenistas (quizá no top ten pero sí capaces de jugar sin mañas), consiguen mejor figuración.
Ciertamente, hay mucho camino por recorrer en materia tenística.
jueves, septiembre 20, 2007
Minivacaciones del 18
Cuando se trabaja de lunes a viernes, a tiempo completo, se agradecen los días feriados (cuando caen en la semana, claro). Este año acabamos de tener un megaferiado, porque las Fiestas Patrias (que son dos días) cayeron martes y miércoles en el calendario, y nuestros paralmentarios no encontraron nada mejor de decretar festivo el día lunes... y así ellos y toda la gente adinerada se podía ir a sus casas de veraneo. Y para siempre, pues cada vez que se forme un día sandwich o puente en Fiestas Patrias, ese día será automáticamente feriado.
Aunque no viajé a ningún lado, aproveché el tiempo para adelantar los temas pendientes del matrimonio y también para descansar (algo). A estas alturas del año me siento con las pilas medio gastadas. Ha sido un año denso. De modo que se agradecen los días feriados. Y también sus consecuencias: la semana laboral será corta (sólo dos días).
Aunque no viajé a ningún lado, aproveché el tiempo para adelantar los temas pendientes del matrimonio y también para descansar (algo). A estas alturas del año me siento con las pilas medio gastadas. Ha sido un año denso. De modo que se agradecen los días feriados. Y también sus consecuencias: la semana laboral será corta (sólo dos días).
viernes, septiembre 14, 2007
Rienda suelta para los delincuentes
Ya se ha hecho costumbre que los días 11 de septiembre, los delincuentes salgan de sus ratoneras en la noche y den rienda suelta a la destrucción y al saqueo, a vista y paciencia de todos. Pero el martes pasado, a diferencia de otros años, también se dieron el gusto de asesinar carabineros.
Si el cabo Vera, en vez de ser ultimado por delincuentes, hubiese disparado contra ellos, ya estaría dado de baja, y el general Bernales dándole disculpas a los familiares por el "exceso policial".
El próximo 11 yo enviaría al general a comandar el piquete de carabineros que debe entrar en una población brava, donde los reciben a balazos y están imposibilitados de defenderse siquiera... ¡es muy fácil mandar desde la comodidad de su escritorio!
Actualmente la delincuencia no es castigada (casi todos los detenidos la noche del 11 ya están en libertad), y en el fondo los antisociales actúan como quieren, y el resto de la gente está obligada a guardarse temprano en sus hogares. Ese grado de permisividad es inaceptable y es otro síntoma que vamos por mal camino, una demostración que el gobierno de turno lo hace mal y cada día peor.
Si el cabo Vera, en vez de ser ultimado por delincuentes, hubiese disparado contra ellos, ya estaría dado de baja, y el general Bernales dándole disculpas a los familiares por el "exceso policial".
El próximo 11 yo enviaría al general a comandar el piquete de carabineros que debe entrar en una población brava, donde los reciben a balazos y están imposibilitados de defenderse siquiera... ¡es muy fácil mandar desde la comodidad de su escritorio!
Actualmente la delincuencia no es castigada (casi todos los detenidos la noche del 11 ya están en libertad), y en el fondo los antisociales actúan como quieren, y el resto de la gente está obligada a guardarse temprano en sus hogares. Ese grado de permisividad es inaceptable y es otro síntoma que vamos por mal camino, una demostración que el gobierno de turno lo hace mal y cada día peor.
martes, septiembre 04, 2007
Yo como camarógrafo
Uno de los inventos que más me han maravillado es la videograbación. Uno puede evocar el pasado viendo fotografías, pero otra cosa es revivir las acciones de seres queridos o amistades, o de uno mismo.
En general, la gente que posee videocámara, sólo la usa para grabar eventos muy especiales, como bodas, cumpleaños, graduaciones, algún viaje exótico, etc. El resto del tiempo la máquina permanece guardada, porque registrar fragmentos del diario vivir (de adultos) parece ser poco llamativo. Sin embargo, a medida que pasa el tiempo, esas grabaciones van adquiriendo valor, y ni hablar si en ellas aparece gente que ya no está en este mundo.
Por esta razón, en cuanto pude hacerlo (hace cinco años), financié la compra de mi primera (y hasta ahora única) videocámara. Y me inicié, primero como camarógrafo, y en los últimos dos años, como editor.
Manipular una videocámara moderna es muy sencillo. Sólo se debe encuadrar y presionar un mismo botón de inicio y parada. Actualmente, la mayoría de las cámaras fotográficas compactas digitales también son capaces de capturar video. Incluso hay modelos de celulares que efectuan esta labor, aunque los resultados son más bien pobres, pero graban.
En general, la gente que posee videocámara, sólo la usa para grabar eventos muy especiales, como bodas, cumpleaños, graduaciones, algún viaje exótico, etc. El resto del tiempo la máquina permanece guardada, porque registrar fragmentos del diario vivir (de adultos) parece ser poco llamativo. Sin embargo, a medida que pasa el tiempo, esas grabaciones van adquiriendo valor, y ni hablar si en ellas aparece gente que ya no está en este mundo.
Por esta razón, en cuanto pude hacerlo (hace cinco años), financié la compra de mi primera (y hasta ahora única) videocámara. Y me inicié, primero como camarógrafo, y en los últimos dos años, como editor.
Manipular una videocámara moderna es muy sencillo. Sólo se debe encuadrar y presionar un mismo botón de inicio y parada. Actualmente, la mayoría de las cámaras fotográficas compactas digitales también son capaces de capturar video. Incluso hay modelos de celulares que efectuan esta labor, aunque los resultados son más bien pobres, pero graban.
sábado, septiembre 01, 2007
¡Y pasé agosto!
Permítanme inflarme de orgullo para decir que pasé agosto, ¡invicto! Ni siquiera un resfriado.
Cada invierno era víctima de alguna enfermedad, una gripe, resfrío, faringitis, etc. A veces leves, otras veces más fuertes. Por esta razón, yo siempre odié el invierno. Claro, tampoco me agrada que los días sean más cortos, o que durante los días cubiertos esté tan oscuro que haya que encender las luces. Pero esta temporada no sufrí ningún transtorno, a pesar que el invierno (que todavía no acaba) fue bastante frío (hasta nieve cayó), y a pesar de haber estado muy cerca de gente agripada.
¿El secreto para no apolillarse? No lo sé. No tomé fármacos ni productos naturales. Ni hechicería, ni nada ajeno a mi cotidiano vivir. ¿Fue suerte entonces? No creo. A veces pienso que en este logro tuvo ver el haber usado ropa de polar y guantes, a diferencia de otros años.
Comienza septiembre y ya se nota un cambio en el tiempo. En las noches y al amanecer, ya no hace ese frío polar que sólo hace casi un mes nos tenía cubierto de blanco. Primavera, aquí te espero.
Cada invierno era víctima de alguna enfermedad, una gripe, resfrío, faringitis, etc. A veces leves, otras veces más fuertes. Por esta razón, yo siempre odié el invierno. Claro, tampoco me agrada que los días sean más cortos, o que durante los días cubiertos esté tan oscuro que haya que encender las luces. Pero esta temporada no sufrí ningún transtorno, a pesar que el invierno (que todavía no acaba) fue bastante frío (hasta nieve cayó), y a pesar de haber estado muy cerca de gente agripada.
¿El secreto para no apolillarse? No lo sé. No tomé fármacos ni productos naturales. Ni hechicería, ni nada ajeno a mi cotidiano vivir. ¿Fue suerte entonces? No creo. A veces pienso que en este logro tuvo ver el haber usado ropa de polar y guantes, a diferencia de otros años.
Comienza septiembre y ya se nota un cambio en el tiempo. En las noches y al amanecer, ya no hace ese frío polar que sólo hace casi un mes nos tenía cubierto de blanco. Primavera, aquí te espero.
viernes, agosto 31, 2007
Nostalgia de la TV de los '80 (II)
Recuerdo que cuando comencé a escribir en este blog, no sabía por cuánto tiempo lo haría, ni si tendría lectores. Este es mi artículo número cien. Honestamente, no pensé llegar tan lejos. Porque escribir demanda tiempo e inspiración, factores que no siempre se reunen (al menos en mi caso). Aunque sé que es muy poca la gente que lee estas crónicas, de todos modos me gustaría escuchar opiniones sobre este blog.
Siguiendo con mi nostalgia de televisión, hoy hago alusión a un programa que por muchos años fue EL programa de la TV chilena. Me refiero a Sábados Gigantes.
Yo crecí viendo a don Francisco y su show, y muchas veces la entretención del día sábado era sentarme frente a la pantalla y disfrutar del programa. Legendarios concursos como el "dispare Ud. o disparo yo", o aquel en que el concursante recibía un billete si se levantaba y recitaba una frase determinada justo después que el animador decía una palabra clave. Secciones como "La Cámara Extranjera" (al verlo me daban ganas de viajar), "Ud. No Conoce Chile", "SG a sus órdenes", "El Chacal de la Trompeta", humor con Mandolino (mi comediante favorito del show), los Jaujarana, Pepe Tapia, Eduardo Thompson (y otros cómicos, actualmente fallecidos o pasando penurias), "Los Eguiguren", Gloria Benavides y su "Tía Tute", "El Clan Infantil", "El Ranking Juvenil", el coanimador "Yeruba" (feo de parte de Kreutzberger haberlo "borrado" de sus recuerdos del programa), las actuaciones de cantantes (que interpretaban siempre dos temas), etc... Recuerdo cuando el programa partía a las 13:30 y se extendía hasta las 20:30... toda la tarde, pero gracias a la variedad del show no aburría para nada. Y después de Teletrece, otra vez don Francisco, esta vez en su "Noche de Gigantes", como entrevistador.
Lamentablemente (para los telespectadores) don Francisco intentó una aproximación a USA y le resultó, lo que implicó finalizar el programa en Chile... Claro, actualmente se sigue exhibiendo Sábado Gigante (sin las eses) por UCTV, pero ya no es lo mismo, es otro programa, fome, chabacano, dirigido para otro público (mexicanos); a veces cuando lo sintonizo por casualidad, no aguanto mucho tiempo viéndolo. Todos los intentos por llenar el vacío dejado por SG original (el "Pollo Fuentes" con su "Venga Conmigo", o el remedo de su hija en "Gigantes con Vivi") han sido inútiles, porque el programa es irremplazable. Y formó parte de la vida de muchos de nosotros.
Siguiendo con mi nostalgia de televisión, hoy hago alusión a un programa que por muchos años fue EL programa de la TV chilena. Me refiero a Sábados Gigantes.
Yo crecí viendo a don Francisco y su show, y muchas veces la entretención del día sábado era sentarme frente a la pantalla y disfrutar del programa. Legendarios concursos como el "dispare Ud. o disparo yo", o aquel en que el concursante recibía un billete si se levantaba y recitaba una frase determinada justo después que el animador decía una palabra clave. Secciones como "La Cámara Extranjera" (al verlo me daban ganas de viajar), "Ud. No Conoce Chile", "SG a sus órdenes", "El Chacal de la Trompeta", humor con Mandolino (mi comediante favorito del show), los Jaujarana, Pepe Tapia, Eduardo Thompson (y otros cómicos, actualmente fallecidos o pasando penurias), "Los Eguiguren", Gloria Benavides y su "Tía Tute", "El Clan Infantil", "El Ranking Juvenil", el coanimador "Yeruba" (feo de parte de Kreutzberger haberlo "borrado" de sus recuerdos del programa), las actuaciones de cantantes (que interpretaban siempre dos temas), etc... Recuerdo cuando el programa partía a las 13:30 y se extendía hasta las 20:30... toda la tarde, pero gracias a la variedad del show no aburría para nada. Y después de Teletrece, otra vez don Francisco, esta vez en su "Noche de Gigantes", como entrevistador.
Lamentablemente (para los telespectadores) don Francisco intentó una aproximación a USA y le resultó, lo que implicó finalizar el programa en Chile... Claro, actualmente se sigue exhibiendo Sábado Gigante (sin las eses) por UCTV, pero ya no es lo mismo, es otro programa, fome, chabacano, dirigido para otro público (mexicanos); a veces cuando lo sintonizo por casualidad, no aguanto mucho tiempo viéndolo. Todos los intentos por llenar el vacío dejado por SG original (el "Pollo Fuentes" con su "Venga Conmigo", o el remedo de su hija en "Gigantes con Vivi") han sido inútiles, porque el programa es irremplazable. Y formó parte de la vida de muchos de nosotros.
jueves, agosto 30, 2007
Tarde libre, cortesía de la CUT
Ayer en Santiago hubo otra jornada de protestas, organizada por la CUT. Como siempre, se esperaban refriegas en el centro (me encanta ese término para referirse a los disturbios), y merma en los buses del Transantiago, lo que obligó a los empleadores a largar temprano a los trabajadores (como yo). De modo que almorcé un poco más tarde que de costumbre, para no volver a la pega. Y aproveché parte de la tarde libre, cortesía de la CUT, en revisar y avanzar en el orden que estoy haciendo en mi PC (con el tiempo he acumulado una gran cantidad de archivos y es necesario ordenarlos, o bien "hacer aseo"). Y comencé a digitalizar grabaciones de programas de TV que tengo guardadas desde 1989. Las cintas se ven bastante bien para tener 18 años, lo cual me tiene bastante entusiasmado en esta tarea de preservación...
martes, agosto 28, 2007
Nostalgia de la TV de los '80 (I)
A veces pienso que sería muy bueno que los canales de TV que tienen programas de los años '80, los transmitan en la actualidad. De ese modo la gente joven podría conocer y valorar la televisión de esa época, lejos muy superior a la porquería de hoy.
Antes yo me entretenía con la TV (como la mayoría de la gente). Lamentablemente en esos años, un VCR era carísimo, y el mío recién pude obtenerlo en 1989... sin embargo, pude grabar algunos programas, que todavía conservo. Uno de ellos fue un microespacio de coreografías de Claudia Miranda, que hace unos años digitalizó un "colega" y que lo subió a youtube, desde donde lo agarró el diario LUN para avisarlo en la edición del domingo pasado. (Parece que no había grandes noticias --o debo decir chismes-- que publicar.)
Me puse a buscar videos de los '80 en youtube, y encontré fragmentos con publicidad y programas. Y casi lloro. Porque practicamente reviví en el recuerdo etapas de mi vida.
Definitivamente voy a desembalar mi VCR y a digitalizar algunos VHS que tengo guardados...
Antes yo me entretenía con la TV (como la mayoría de la gente). Lamentablemente en esos años, un VCR era carísimo, y el mío recién pude obtenerlo en 1989... sin embargo, pude grabar algunos programas, que todavía conservo. Uno de ellos fue un microespacio de coreografías de Claudia Miranda, que hace unos años digitalizó un "colega" y que lo subió a youtube, desde donde lo agarró el diario LUN para avisarlo en la edición del domingo pasado. (Parece que no había grandes noticias --o debo decir chismes-- que publicar.)
Me puse a buscar videos de los '80 en youtube, y encontré fragmentos con publicidad y programas. Y casi lloro. Porque practicamente reviví en el recuerdo etapas de mi vida.
Definitivamente voy a desembalar mi VCR y a digitalizar algunos VHS que tengo guardados...
jueves, agosto 23, 2007
Souvenirs prohibidos - téngalo presente
A través de los medios me he enterado del caso de la universitaria chilena que está retenida en Rusia acusada de contrabando (ella había comprado en una feria callejera unas medallas y billetes de la ex URSS, artículos que por lo visto, está prohibido sacar del país).
Esta situación me provoca sentimientos encontrados. Por una parte, encuentro totalmente desmedida la actitud de las autoridades rusas, ya que bastaba con la incautación del material. En nuestro país por ejemplo, está prohibido ingresar frutas y otros alimentos, sin embargo, si alguien es sorprendido violando esta disposición, se le requisan los alimentos, y quizá pasará un mal rato, pero no se le retiene ni se le formulan cargos, y que yo sepa ni siquiera una multa.
Ahora bien, por otra parte, encuentro un poco tonto de parte de esta chica el comprar souvenirs en un mercado persa, ya que de partida su origen es dudoso (entiéndase robado). Y los objetos exclusivamente militares (las medallas) en manos de civiles, si no es mal visto, no dejará de llamar la atención.
Así que ya lo saben... cuando viajen, ojo con lo que traen.
Esta situación me provoca sentimientos encontrados. Por una parte, encuentro totalmente desmedida la actitud de las autoridades rusas, ya que bastaba con la incautación del material. En nuestro país por ejemplo, está prohibido ingresar frutas y otros alimentos, sin embargo, si alguien es sorprendido violando esta disposición, se le requisan los alimentos, y quizá pasará un mal rato, pero no se le retiene ni se le formulan cargos, y que yo sepa ni siquiera una multa.
Ahora bien, por otra parte, encuentro un poco tonto de parte de esta chica el comprar souvenirs en un mercado persa, ya que de partida su origen es dudoso (entiéndase robado). Y los objetos exclusivamente militares (las medallas) en manos de civiles, si no es mal visto, no dejará de llamar la atención.
Así que ya lo saben... cuando viajen, ojo con lo que traen.
viernes, agosto 17, 2007
Aventuras en la cordillera nevada III
Apenas recorrido un corto tramo, apareció una larga fila de vehículos. El conductor anunció que pasaría a La Parva a recoger a dos pasajeros. Me dieron ganas de reclamar, porque no era justo retrasar el viaje por culpa de dos tontitos que no respetaron el compromiso de abordar el bus en el mismo punto donde nos dejó. Pero nada sacaba, y pensé que no sería raro que hubiesen pagado por el regloneo. Debido a la congestión, el desvío tomó una hora. Seguía nevando, y comenzaba a oscurecer. La fila de vehículos avanzaba unos metros y se detenía por un largo rato. Algunos pasajeros se bajaban del minibus y caminaban un rato al lado, para estirar las piernas. Preferí mantenerme adentro, a pesar de tener el poto molido de estar casi todo el día sentado, pero era preferible al frío extremo y la nieve. Por el lado pasaban vehículos de emergencia, lo que indicaba a las claras que más adelante habían accidentes. Algunos peatones (probablemente gente del sector) ayudaba a los automovilistas, dándoles indicaciones de lo que había más adelante. Yo me saco el sombrero ante ellos, porque hay que tener temple de acero para estar caminando en plena nevazón. A pesar que el uso de cadenas era obligatorio, había autos que no las tenían, seguramente sus dueños presumían de sus vehículos. Pero por muy poderoso que sea un automóvil, en esa superficie ninguna rueda tiene adherencia. Durante el trayecto vi como un 4x4 sin cadenas, inicialmente detenido, comenzó a resbalar sin control y no pudo evitar colisionar al vehículo que estaba adelante. Seguramente lo mismo debe haberse repetido en las curvas de descenso, y bastaba un accidente para obstaculizar toda la vía.
Más de tres horas tardamos en llegar a Farellones (un trayecto que no debe haber tomado más de 10 minutos en el viaje de ida). Todavía faltaba bajar las cuarenta curvas. Eso sí que daba miedo. A pesar que el flujo vehicular era un poco más expedito, había que bajar con sumo cuidado. En varias curvas vi autos abandonados, atascados por la nieve. Conducir con nieve debe ser la prueba de fuego para un conductor profesional.
Cuando terminamos de bajar, los relojes marcaban cerca de las 23:00. Llegamos a la agencia unos 20 minutos después, para abordar rápidamente un taxi a la casa. Yo llegué a la mía pasada la medianoche. Habíamos estado viajando un trayecto de unos treinta kilómetros en seis horas.
Si bien es cierto el mal tiempo nos jugó chueco ese día, este percance nos hizo vivir una aventura que yo jamás me había imaginado y que sin duda perdurará en nuestros recuerdos.
Más de tres horas tardamos en llegar a Farellones (un trayecto que no debe haber tomado más de 10 minutos en el viaje de ida). Todavía faltaba bajar las cuarenta curvas. Eso sí que daba miedo. A pesar que el flujo vehicular era un poco más expedito, había que bajar con sumo cuidado. En varias curvas vi autos abandonados, atascados por la nieve. Conducir con nieve debe ser la prueba de fuego para un conductor profesional.
Cuando terminamos de bajar, los relojes marcaban cerca de las 23:00. Llegamos a la agencia unos 20 minutos después, para abordar rápidamente un taxi a la casa. Yo llegué a la mía pasada la medianoche. Habíamos estado viajando un trayecto de unos treinta kilómetros en seis horas.
Si bien es cierto el mal tiempo nos jugó chueco ese día, este percance nos hizo vivir una aventura que yo jamás me había imaginado y que sin duda perdurará en nuestros recuerdos.
Aventuras en la cordillera nevada II
El minibus comenzó a subir las cuarenta curvas, y en cada una de ellas, aparecía más montaña, y más nieve. De pronto, como a medio camino, el tránsito se volvió lentísimo. Se divisaba una gran fila de vehículos. Claro, mucha gente aprovechó el buen día para ir a esquiar.
De pronto el chofer advirtió que en Santiago se estaban formando grandes nubosidades. ¿Llegarían hasta acá? No quise pensar mucho en eso.
Hasta que llegamos a El Colorado. Una vez abajo, comencé a tomar fotografías, mientras Fran reportaba nuestro feliz arribo. Descubrí rápidamente que estando al sol, no se sentía frío. De modo que nos instalamos en unas mesas al aire libre, con vista a los andariveles. Estaba realmente repleto de esquiadores. Me dieron ganas de tomar un café, pero mil pesos por un mugroso Nescafé me pareció un robo. Pronto me di cuenta que todo lo que se vendía costaba el doble que en Santiago. Fue buena idea haber traído alimentos.
Las nubes comenzaron a subir. Rápidamente seguí tomando fotos. Hasta que empezó a nublarse.
Adelantamos nuestro "almuerzo". Sin embargo, ya sin sol, decidimos entrar a refugiarnos.
Pasaba el tiempo, y afuera la situación se ponía peor. De pronto se perdió de vista la punta de la montaña, hasta que llegó una neblina. Y comenzó a nevar.
Faltaba mucho para las 17, que era la hora de partida del transporte. Salí al balcón a tomar fotos. Estaba muy frío. Tuve que entrar. Y pedir un café. Afuera los esquiadores seguían encaramándose a las telesillas.
Hasta que por fin llegó la hora y nos subimos al minibus. En ese momento sólo pensábamos en el fin de nuestra aventura y volver pronto. Sin embargo, la real aventura recién comenzaba...
De pronto el chofer advirtió que en Santiago se estaban formando grandes nubosidades. ¿Llegarían hasta acá? No quise pensar mucho en eso.
Hasta que llegamos a El Colorado. Una vez abajo, comencé a tomar fotografías, mientras Fran reportaba nuestro feliz arribo. Descubrí rápidamente que estando al sol, no se sentía frío. De modo que nos instalamos en unas mesas al aire libre, con vista a los andariveles. Estaba realmente repleto de esquiadores. Me dieron ganas de tomar un café, pero mil pesos por un mugroso Nescafé me pareció un robo. Pronto me di cuenta que todo lo que se vendía costaba el doble que en Santiago. Fue buena idea haber traído alimentos.
Las nubes comenzaron a subir. Rápidamente seguí tomando fotos. Hasta que empezó a nublarse.
Adelantamos nuestro "almuerzo". Sin embargo, ya sin sol, decidimos entrar a refugiarnos.
Pasaba el tiempo, y afuera la situación se ponía peor. De pronto se perdió de vista la punta de la montaña, hasta que llegó una neblina. Y comenzó a nevar.
Faltaba mucho para las 17, que era la hora de partida del transporte. Salí al balcón a tomar fotos. Estaba muy frío. Tuve que entrar. Y pedir un café. Afuera los esquiadores seguían encaramándose a las telesillas.
Hasta que por fin llegó la hora y nos subimos al minibus. En ese momento sólo pensábamos en el fin de nuestra aventura y volver pronto. Sin embargo, la real aventura recién comenzaba...
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Aventura en la cordillera nevada I
El miércoles pasado hice mi primer viaje a Farellones en invierno. Fui con Fran, que ya había estado antes en esos lugares.
Hace años que acariciaba la idea de conocer estos centros de esquí. Mi objetivo no sería esquiar, sino que conocer el lugar y por supuesto tomar muchas fotos.
El primer problema a resolver fue el transporte. No podíamos ir en mi auto porque no tengo experiencia en el manejo sobre pavimento con nieve o hielo, sé que es peligroso y a eso sumamos que el camino es una cuesta muy cerrada, entonces lo adecuado sería viajar pagando un servicio de transporte.
Después nos encargamos de los preparativos típicos para un viaje (indumentaria, equipos, comida), y tan sólo faltaba esperar un fin de semana con tiempo soleado arriba.
El 15 de agosto parecía un buen día, el pronóstico del tiempo anunciaba sol con algunas nubes (pero no nublado), y sin indicios de lluvia. Esperamos hasta la noche anterior para verificar los pronósticos y nos preparamos para madrugar, porque el transporte tenía hora de salida a las 8.
Llegamos a la agencia, que ya estaba llena de esquiadores, mayoritariamente extranjeros. Recuerdo que sólo me había faltado comprar guantes (los que había visto en tiendas valían un dineral), pero no me preocupaba mayormente, porque tenía un par de guantes rasca que le iba a pasar a Fran (como yo iba a estar tomando fotos, no podía estar con guantes, y si se me congelaban las manos, me las metería al bolsillo. Afortunadmente mientras esperábamos, apareció un vendedor ambulante ofreciendo lentes y guantes. Los examiné y me parecieron muy decentes y a un precio razonable, así que compramos para los dos. Ya estábamos totalmente equipados.
Partió el minibus camino a Farellones. El día estaba precioso. Un sol radiante y unas pequeñas nubes. Poco a poco aparecieron los cerros, la nieve, y luego las montañas. Un espectáculo que valía la pena disfrutar. Y todavía no comenzaba la cuesta.
Hace años que acariciaba la idea de conocer estos centros de esquí. Mi objetivo no sería esquiar, sino que conocer el lugar y por supuesto tomar muchas fotos.
El primer problema a resolver fue el transporte. No podíamos ir en mi auto porque no tengo experiencia en el manejo sobre pavimento con nieve o hielo, sé que es peligroso y a eso sumamos que el camino es una cuesta muy cerrada, entonces lo adecuado sería viajar pagando un servicio de transporte.
Después nos encargamos de los preparativos típicos para un viaje (indumentaria, equipos, comida), y tan sólo faltaba esperar un fin de semana con tiempo soleado arriba.
El 15 de agosto parecía un buen día, el pronóstico del tiempo anunciaba sol con algunas nubes (pero no nublado), y sin indicios de lluvia. Esperamos hasta la noche anterior para verificar los pronósticos y nos preparamos para madrugar, porque el transporte tenía hora de salida a las 8.
Llegamos a la agencia, que ya estaba llena de esquiadores, mayoritariamente extranjeros. Recuerdo que sólo me había faltado comprar guantes (los que había visto en tiendas valían un dineral), pero no me preocupaba mayormente, porque tenía un par de guantes rasca que le iba a pasar a Fran (como yo iba a estar tomando fotos, no podía estar con guantes, y si se me congelaban las manos, me las metería al bolsillo. Afortunadmente mientras esperábamos, apareció un vendedor ambulante ofreciendo lentes y guantes. Los examiné y me parecieron muy decentes y a un precio razonable, así que compramos para los dos. Ya estábamos totalmente equipados.
Partió el minibus camino a Farellones. El día estaba precioso. Un sol radiante y unas pequeñas nubes. Poco a poco aparecieron los cerros, la nieve, y luego las montañas. Un espectáculo que valía la pena disfrutar. Y todavía no comenzaba la cuesta.
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domingo, agosto 12, 2007
Una lista lista
El sábado celebramos en mi casa mi cumpleaños (que fue día de semana). Sólo vienen a verme mis cinco tías y tío, y alguna amistad relacionada con la familia. Nunca fallan (salvo si están enfermos... después de todo, todavía estamos en agosto). A veces algún amigo o conocido me llama para saludarme, pero nadie más. Consecuentemente, tengo presente los aniversarios de mis tíos y una que otra amistad, pero nadie más.
Tomando en cuenta lo anterior, cuando tuve que confeccionar la lista de invitados para mi matrimonio, no lo tuve que pensar mucho. Tenía muy claro que había gente que estaría porque yo quería que estuvieran presentes, como el caso de mis tíos. Y otras personas las tendría que invitar "por obligación familiar", como los hijos de ellos (mis primos). Después de todo, los familiares son los "amigos que elige Dios, no uno".
Por lo mismo me reventó cuando mi vieja quiso incluir como invitados extra a unos primos de ella... gente que no tiene mayor relación conmigo, que jamás veo, y que me desagradaría ver comiendo y chupando con cargo a mi cuenta. Y como nosotros (los novios) organizamos y pagamos, rápidamente remedié la situación reemplazando a estos personajes por otra gente conocida que aunque no son de la parentela, valen mucho más, por su desinterés, su atención, su amistad, su preocupación, su intención.
Tomando en cuenta lo anterior, cuando tuve que confeccionar la lista de invitados para mi matrimonio, no lo tuve que pensar mucho. Tenía muy claro que había gente que estaría porque yo quería que estuvieran presentes, como el caso de mis tíos. Y otras personas las tendría que invitar "por obligación familiar", como los hijos de ellos (mis primos). Después de todo, los familiares son los "amigos que elige Dios, no uno".
Por lo mismo me reventó cuando mi vieja quiso incluir como invitados extra a unos primos de ella... gente que no tiene mayor relación conmigo, que jamás veo, y que me desagradaría ver comiendo y chupando con cargo a mi cuenta. Y como nosotros (los novios) organizamos y pagamos, rápidamente remedié la situación reemplazando a estos personajes por otra gente conocida que aunque no son de la parentela, valen mucho más, por su desinterés, su atención, su amistad, su preocupación, su intención.
jueves, agosto 09, 2007
El espectáculo de la nieve
Ayer fue un día de lluvia, como cualquier día de invierno. Salvo por un detalle: hacía mucho frío. Y lo normal es que el frío venga después de la lluvia, no antes ni durante. Entonces me dije a mí mismo: "ya que hace tanto frío, podría nevar..." Claro, nieve ha caído en Santiago, pero en los barrios altos, como si fuera un espectáculo reservado para los ricos. Lo que yo quería era que nevara en mi casa, algo que jamás había visto.
Y nunca lo había visto porque durante mi vida ha nevado dos veces en mi casa: cuando tenía dos años, y recuerdos de eso no tengo, y la última vez en 1990, cuando estaba de vacaciones en Antofagasta. En 1999 casí neva, pero en realidad lo que cayó fue agua nieve.
Cuando salí del trabajo, pensé que podría nevar, pero seguía lloviendo. Regresé a casa, y el ambiente estaba muy helado. En los barrios altos estaba nevando, pero pensé que, como siempre, la nieve no iba a bajar hasta acá. Decidí acostarme temprano. Estaba conversando por Messenger cuando me avisan por este medio que estaba cayendo nieve. Di un vistazo por la ventana, y efectivamente estaba nevando, suavecito, pero nieve al fin. Rápidamente saqué mis cámaras para capturar un bello momento que quizá cuándo podría volver a ver. No fue mucho lo que logré captar debido a la oscuridad de la noche, pero eso no importaba, así como tampoco el frío del momento; lo importante fue que nevó por fin.
Al día siguiente pensé en tomar más fotografías, ahora con luz. Sin embargo, gran parte de la nieve se había fundido, y sólo quedaron algunos residuos. En la calle podía ver autos con sus techos y vidrios nevados. Un bonito espectáculo que ojalá pueda ver nuevamente y no tenga que esperar otros 35 años...
Y nunca lo había visto porque durante mi vida ha nevado dos veces en mi casa: cuando tenía dos años, y recuerdos de eso no tengo, y la última vez en 1990, cuando estaba de vacaciones en Antofagasta. En 1999 casí neva, pero en realidad lo que cayó fue agua nieve.
Cuando salí del trabajo, pensé que podría nevar, pero seguía lloviendo. Regresé a casa, y el ambiente estaba muy helado. En los barrios altos estaba nevando, pero pensé que, como siempre, la nieve no iba a bajar hasta acá. Decidí acostarme temprano. Estaba conversando por Messenger cuando me avisan por este medio que estaba cayendo nieve. Di un vistazo por la ventana, y efectivamente estaba nevando, suavecito, pero nieve al fin. Rápidamente saqué mis cámaras para capturar un bello momento que quizá cuándo podría volver a ver. No fue mucho lo que logré captar debido a la oscuridad de la noche, pero eso no importaba, así como tampoco el frío del momento; lo importante fue que nevó por fin.
Al día siguiente pensé en tomar más fotografías, ahora con luz. Sin embargo, gran parte de la nieve se había fundido, y sólo quedaron algunos residuos. En la calle podía ver autos con sus techos y vidrios nevados. Un bonito espectáculo que ojalá pueda ver nuevamente y no tenga que esperar otros 35 años...
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