jueves, mayo 25, 2006

Tomando el Metro

El otro día, al salir del trabajo, hice un cambio en mi rutina de regreso a casa y tomé el Metro. Este medio de transporte no me sirve en la práctica porque la estación más cercana a mi casa debe estar a unas 12 cuadras por lo menos, aparte que el boleto es bastante más caro que uno de bus. Pero andaba con ganas de romper la rutina, y de conocer la línea cuatro. Además quería saber cuánto tiempo me tomaba en esta ruta, ya que es bueno tenerlo presente en caso que un día no pueda tomar el bus por cualquier razón.
Me gustó la nueva línea, los vagones son bastante suaves para ser tren convencional (sin ruedas neumáticas). Pero por sobre todo, rápido: unos 20 min desde que salí de la oficina hasta llegar a la estación, más diez min para pasar a comprar una bebida al Líder. Las 12 cuadras las cubrí en unos 30 min a paso constante. Conclusión: me tardo lo mismo en bus caminando cuatro cuadras que en metro caminando doce.
Si el Metro estuviese combinado con los buses, podría hacer entre 30 a 40 min desde la oficina a la casa con cuatro cuadras a pie. Sería estupendo. Esa es la promesa del Transantiago, que dudo se concrete.

1 comentario:

Daniella dijo...

Yo por eso utilizo el Metro, ya que en media hora estoy en la pega o cuando regreso a casa...

Aunque andar todos los días me aburre, más aún en el regreso cuando vengo en una verdadera lata de sardina...

La línea 4 es más cómoda, ayer desde Vicente Valdés a Puente Alto me demoré 10 minutos y se hace entretenido el viaje ya que cuando juntan dos trenes es espectacular...el espacio que se tiene.

Yo tengo la suerte de estar en 10 minutos en el metro, por eso desde hace mucho no me traslado en micro a la pega...

Esa es mi experiencia tomando el metro...